Bungie acumula una racha de fracasos tan grande que hace peligrar la franquicia Destiny. Destiny 3 no está en producción, es un proyecto que ahora mismo está en el limbo, y no se sabe si llegará a entrar en desarrollo en algún momento, porque es Sony la que tiene que darle luz verde.
Destiny 1 fue un gran éxito, tanto que todavía tiene una gran base de jugadores. Destiny 2 no fue lo que Bungie esperaba, pero la culpa es de la propia Bungie, porque se ha disparado en el pie varias veces con ese juego con cosas como eliminar planetas e incluso quitando DLCs que fueron de pago. Imagina pagar dinero por un DLC y que luego te lo quiten y solo puedas jugarlo en eventos cuando a Bungie le parezca bien, y de forma limitada. No, no está bien.
A pesar de lo mal que lo ha hecho Bungie con Destiny 2 los fans quieren un Destiny 3, y han creado un documento a modo de petición para que este entre en desarrollo que ya han firmado más de 180.000 personas, una cifra que dobla la base de jugadores que tiene Marathon, el último juego de Bungie, y un fracaso comercial.
Sony tiene motivos para dar una oportunidad a Destiny 3. Es un juego muy esperado y podría convertirse en ese éxito que tanto necesita Bungie, pero quizá no cuente con el presupuesto que le gustaría a este estudio, y quizá eso le obligue a hacer sacrificios en calidad y contenido. Veremos si Sony cede y si este proyecto acaba llegando.
