Digital Foundry sigue experimentando con PS5 bajo Linux. Han probado su rendimiento con diferentes pruebas, y ahora han probado esta consola emulando PS3 bajo Linux, utilizando el emulador RPCS3, que es el mejor emulador de PS3 disponible.
Los juegos que no aprovechan el procesador Cell de PS3, como Ridge Racer 7, Resistance Fall of Man y Heavenly Sword funcionan muy bien en PS5, y se pueden jugar con mejoras de resolución y mayor rendimiento (tasas de fotogramas por segundo más altas).
Aquellos juegos que sí aprovechan el procesador Cell de esta consola, que tiene un núcleo principal y siete subhilos que pueden paralelizar tareas menores, como Metal Gear 4, GTA IV y God of War: Ascension, no rinden bien, y tienen problemas graves de rendimiento.
En esos juegos que dan problemas de rendimiento aumentar la resolución no hace que empeore el rendimiento, lo que es interesante porque confirma que el problema está en el procesador de PS5, que no es capaz de alcanzar el nivel de rendimiento necesario para conseguir una buena fluidez en esos juegos.
Esos juegos, y otros importantes como Killzone 2 y Killzone 3, demuestran que la emulación de PS3 en PS5 no es posible de forma óptima, pero al mismo tiempo confirman que esa emulación sí que debería ser posible en PS6, una consola que tendrá una CPU Zen 6 mucho más potente que la de PS5.
Los desarrollos de juegos en PS3 fueron muy complejos porque el rendimiento real de la consola dependía mucho de paralelizar tareas en las unidades SPU que tenía el procesador Cell, y esto ha aumentado la complejidad de la emulación y la importancia del procesador.
Su impacto es tan grande que desactivar procesos que dependen de los SPUs, como el suavizado de bordes morfológico, mejora mucho el rendimiento en la emulación.