Digital Foundry ha probado varios juegos con trazado de trayectorias en PS5, utilizando un hack que permite instalar Linux en esa consola y superar el bloqueo del sistema cerrado original de Sony.
Quake II RTX funciona en PS5 con la configuración de calidad por defecto y en 4K a 10 FPS. Si se utiliza resolución dinámica con un mínimo del 50% la media sube a 40 FPS, y con el mínimo al 25% (540p) el rendimiento sube a 60 FPS.
Con lo exigente que es el trazado de trayectorias en este juego el rendimiento es sorprendente a pesar de las limitaciones que tiene PS5. Para comparar, una GeForce RTX 2060 consigue 49 FPS de media en Quake II RTX con resolución 1080p nativo y calidad máxima.
En Portal RTX la PS5 solo consigue 30 FPS con el juego configurado en calidad baja y 1080p reescalado al 50% (540p). Este juego es muy exigente, y con esa configuración la calidad de imagen es pobre, sobre todo por la cantidad de ruido presente.
Para poder jugar a Portal RTX en condiciones era recomendable una GeForce RTX 30, que tiene tecnologías dedicadas a trazado de trayectorias que no están presentes en las GeForce RTX 20, ni en PS5, claro.
En Cyberpunk 2077 la única manera de conseguir más de 30 FPS en PS5 es utilizar un parche que optimiza el trazado de trayectorias reduciendo cosas como el número de rebotes, así que no es comparable al modo real estándar de PC, y reduciendo la resolución a 348p con Intel XeSS en modo rendimiento, que reescala a 1.920 x 800 píxeles.
Sería muy interesante poder repetir estas pruebas con una PS5 Pro, pero lamentablemente no es posible, porque esta consola está blindada y no se puede utilizar el hack que hace que Linux funcione en los primeros modelos de PS5.