Call of Duty: Black Ops 7 ha sido un fracaso enorme. Este juego mantuvo la compatibilidad con las consolas de la vieja generación, Xbox One y PS4, así que técnicamente fue muy inferior a Battlefield 6. Tampoco estuvo a la altura en jugabilidad y recibió muchas críticas negativas.
Parece que Activision Blizzard ha aprendido la lección. El próximo Call of Duty, que debería ser Modern Warfare 4, solo llegará a las consolas de la generación actual, PS5, Xbox Series X y Xbox Series S. Más vale tarde que nunca, porque han tardado más de 6 años en tomar esta decisión, y han hecho que esta sea una de las transiciones generacionales más largas que recuerdo, o puede que directamente haya sido la más larga.
Que Call of Duty Modern Warfare 4 vaya a ser compatible solo con la generación actual de consolas tiene muchas cosas buenas. Activision Blizzard lanzará el primer juego de la franquicia exclusivo para la generación actual, y esto debería permitir un gran salto en calidad gráfica y abrir nuevas posibilidades en la jugabilidad al contar con un hardware más potente.
El mejor ejemplo de las diferencias que esto puede marcar lo tenemos en Battlefield 6, un juego que, comparado con Battlefield 2042, representa un salto grandísimo en todos los sentidos. Quizá Activision Blizzard logre un salto parecido o incluso superior con el próximo Call of Duty, y puede que eso le ayude a recuperar el interés perdido en la franquicia, y a mejorar las ventas.