AMD anunció ayer FSR4.1 en su versión para tarjetas gráficas Radeon RX 6000 y Radeon RX 7000, un anuncio muy esperado que alegró a toda la comunidad de usuarios de esas tarjetas gráficas, pero que también puede suponer un cambio drástico en las consolas de la generación actual.
FSR 4.1 será compatible con la arquitectura RDNA 2, lo que quiere decir que podría llegar a Xbox Series X, una consola que tiene hardware dedicado para IA bajo INT8 con una potencia cercana a los 50 TOPs. Es una cuarta parte de los 300 TOPs que tiene PS5 Pro, pero es casi la misma potencia que tiene una Radeon RX 6700 XT en INT8, así que debería ser suficiente para poder trabajar con FSR 4.1 sin problemas de rendimiento.
PS5 no tiene esa suerte. La consola de Sony no utiliza la arquitectura RDNA 2, así que no puede trabajar de forma nativa con INT8, y solo puede mover este tipo de operaciones mediante conversión a través de FP16, lo que reduce su potencia a unos 20 TOPs. Xbox Series S, que en potencia bruta es muy inferior comparada con PS5, alcanza los 16 TOPs en INT8 gracias a su arquitectura RDNA 2.
Si Xbox Series X recibe FSR 4.1 la consola de Microsoft podría tener una nueva vida. No estaría a la altura de PS5 Pro, que es más potente y tiene más potencia en INT8 para mover mejor PSSR 2, que es la versión específica de FSR 4 para dicha consola, pero sí que estaría por encima de PS5, que seguiría limitada a FSR 3, un reescalado sin aceleración por IA que ofrece una calidad mucho más baja.
Todavía no está confirmado que Microsoft vaya a utilizar FSR 4.1 en Xbox Series X, pero teniendo la posibilidad de hacerlo no debería dudar, porque esta tecnología podría ayudarle a posicionar mejor su consola y a reducir distancia en ventas frente a PS5.