El amento del precio de la memoria DRAM, y la escasez de la misma, estarían obligando a Samsung a buscar nuevas maneras de reducir el coste de fabricación del Galaxy S27, su próximo smartphone de gama alta, cuyo lanzamiento está previsto para enero o febrero de 2027.
Una de las maneras más efectivas de reducir el coste de fabricación del Galaxy S27 sería reducir la calidad de algunos de sus componentes, pero Samsung debe tener cuidado con esta estrategia, porque hay líneas rojas que no se pueden cruzar y sacrificios que son inaceptables en teléfonos inteligentes de gama alta.
Según fuentes surcoreanas, la pantalla sería uno de los sacrificios que Samsung estaría dispuesta a aceptar. Supuestamente, la compañía surcoreana estaría considerando introducir a BOE en su cadena de suministros para el Galaxy S27, lo que le ayudaría a reducir los costes de producción de dicho terminal.
Utilizar dos tipos de paneles OLED para reducir costes de producción puede tener un impacto notable en los costes de fabricación, pero también puede introducir discrepancias entre la calidad de esos dos paneles, lo que acabaría haciendo que nos encontremos con dos "versiones" del Galaxy S27 que no estarían debidamente diferenciadas.
No está confirmado, pero si Samsung decide optar por esta estrategia la compañía tiene que tener mucho cuidado, y debe asegurarse de que no habrán grandes diferencias en la calidad de las pantallas OLED que utilice y que vengan de diferentes proveedores.
