Intel ha mantenido una política estricta política con el overclock en sus procesadores. Esta posibilidad ha estado limitada a los modelos de gama alta, concretamente a las series K y KF. En modelos de gamas inferiores era posible hacer un pequeño overclock, pero no de forma oficial, y con una ganancia que normalmente era muy pequeña.
Los procesadores no K, y otros modelos como las series T y series S, no permiten hacer overclock, pero según Intel, esto pronto será cosa del pasado. En una entrevista Robert Hallock, de Intel, ha dicho que:
"Con el tiempo, veréis cada vez más modelos desbloqueados. Ese es el objetivo. No debería ser una función reservada exclusivamente para quienes pagan más. No todos pueden permitirse gastar tanto dinero [...] y eso no los hace menos entusiastas que quienes pueden gastar 500 dólares en una CPU. Siguen siendo aficionados a los PC y merecen el mismo nivel de funciones, y eso es lo que pretendemos ofrecer en nuestra hoja de ruta."
Intel tiene en su catálogo procesadores que no son tan caros y que permiten overclock. El Intel Core i5-12600K es un ejemplo, y el Core Ultra 5 250K Plus es otro ejemplo. Son procesadores que cuestan menos de 250 euros, así que hay que leer entre líneas para entender lo que quiere decir Robert.
¿Y qué quiere decir? Pues que la posibilidad de overclockear procesadores no debería ser algo limitado a las series K y KF, y que esta característica debería extenderse a otras familias de procesadores más baratas.
Intel ha tenido que pegarse el mayor golpe de su historia para empezar a aprender a cambiar su manera de hacer las cosas. Nunca fue tan cierto aquello de que no hay mal que por bien no venga.
