Xbox no pasa por su mejor momento. Con Xbox Series S siendo la consola más vendida de su nueva generación, Xbox Series X convertida en un fracaso importante, el mayor de la historia de Xbox, y PS5 triplicando las ventas de ambas consolas juntas, Microsoft se dio cuenta de que había que empezar a hacer cambios drásticos.
Los cambios llegaron con un cambio completo en la dirección de Xbox y de Microsoft Gaming. Salieron Phil Spencer y Sarah Bond, y entró Asha Sharma como máxima responsable de la división gaming de Microsoft. Este cambio fue controvertido por la nula experiencia de Sharma en el mundo de las consolas y de los videojuegos, pero la ejecutiva está demostrando que a veces solo basta con escuchar y con ser razonable para hacer bien las cosas.
La división Xbox está considerando seriamente recuperar la importancia que tienen los juegos exclusivos, y ahora Asha Sharma ha confirmado a los empleados de la división Xbox que Microsoft va a invertir más dinero que nunca en esa división.
No se sabe cómo funcionará esa mayor inversión ni cuáles serán sus objetivos. La Xbox original tuvo un gran impacto que fue más allá de las ventas, porque su hardware era muy potente para la época, y porque se rodeó de exclusivos muy buenos y muy queridos.
Xbox 360 casi gana a PS3 explotando esa misma fórmula, y siendo la consola con mejor hardware de su generación. Xbox One fue todo lo contrario, un insulto a la base fundacional de Xbox, un historial que debería dar a Microsoft las pistas que necesita para hacer mejor las cosas.
