Asha Sharma, la nueva CEO de la división Gaming de Microsoft, ha reconocido que tras las últimas subidas de precio que ha recibido el Game Pass se ha vuelto muy caro. La ejecutiva también ha reconocido que este servicio sigue siendo uno de los valores centrales del ecosistema Xbox, y que deberían buscar una mejor relación a nivel de precio.
Microsoft está valorando sus opciones. La compañía quiere encontrar la manera de ofrecer opciones de suscripción a Game Pass con un precio más bajo, aunque no se ha establecido todavía ningún objetivo concreto ni se ha definido una línea determinada de actuación, así que no tienen ninguna medida fija.
Algunas fuentes dicen que Microsoft está considerando ajustes en los juegos ofrecidos que le permitirían reducir el precio de la suscripción, pero a costa de empobrecer la calidad del servicio, que perdería a juegos tan importantes como la franquicia Call of Duty. Esta sería una de las primeras en salir porque, según los datos que se conocen, la inclusión de la franquicia Call of Duty en 2024 habría costado a Microsoft y Activision Blizzard unos 300 millones en ventas perdidas solo en dicho año.
El plan base de Game Pass no es caro, tiene un precio de 8,99 euros en su versión base, y sube a 26,99 euros en su versión "ultimate". El problema es que la versión base solo nos da acceso a unos 50 juegos, mientras que el plan "ultimate" nos da acceso a unos 400 juegos.
Microsoft debería equilibrar la cantidad de juegos a los que se puede acceder con cada nivel de suscripción para hacer que el plan más básico sea más interesante. También podría considerar lanzar un plan con un precio de cinco euros que incluya acceso a 50 juegos y publicidad "fácil de tolerar".
