Los procesadores Intel Arrow Lake-S Refresh han superado las expectativas. No lo tenían difícil porque estas estaban bastante bajas, pero han demostrado que AMD no puede dormirse, y que la compañía tiene que ponerse seria con Zen 6 si no quiere que Intel le coma la tostada con Nova Lake-S.
Los Arrow Lake-S Refresh mantienen el socket y no introducen innovaciones importantes que justifiquen el lanzamiento de nuevas placas base. Esto, y la baja demanda que han tenido los procesadores Arrow Lake-S, han hecho que marcas como ASUS y MSI entiendan que no merece la pena lanzar nuevas placas base para esta nueva generación de procesadores.
No habrá nuevos modelos de placas base con chipsets serie 800 por parte de ASUS ni de MSI para los procesadores Intel Arrow Lake-S Refresh, pero se rumorea que MSI sí que está preparando el lanzamiento de varias placas base nuevas para Raptor Lake compatibles con DDR4, porque la demanda de este tipo de placas base es muy alta debido a la subida de precio que ha vivido la DDR5.
La próxima gran renovación de placas base para procesadores Intel no se va a producir hasta el lanzamiento de Nova Lake-S, que se espera para finales de 2026 o 2027. Estos nuevos procesadores utilizarán un socket nuevo, no serán compatibles con las placas base actuales, y tendrán arquitecturas nuevas en sus núcleos P y núcleos E.
La próxima generación de placas base para Intel Nova Lake-S utilizará los chipsets serie 900 de Intel, que estarán divididos como siempre gama alta para overclock, gama media y gama baja. La gama alta para overclock, o gama entusiasta, estará formada por los chipsets Z990 y Z970, la gama media utilizará el chipset B960, y la gama baja consistirá en el chipset H910.
