RPCS3 es el emulador más importante de juegos de PS3. Es el que ofrece el mejor rendimiento con los juegos de esta plataforma, y también el que tiene una compatibilidad más amplia.
Dicho emulador está sometido a un desarrollo constante, no deja de recibir actualizaciones y mejoras, y esto afecta a sus requisitos, que también van cambiando con el paso del tiempo.
Sus requisitos mínimos son asequibles, solo necesita un procesador Intel Core 2 Duo o un AMD Athlon 64 X2, 8 GB de RAM y una tarjeta gráfica Radeon HD 5000 o una GeForce GTX 400 para funcionar, pero el rendimiento dependerá de cada juego en concreto.
Esos requisitos son mucho más altos que las especificaciones de PS3, una consola que tiene un procesador Cell con un núcleo y siete pequeños núcleos de apoyo que pueden trabajar con pequeños subprocesos muy concretos, 512 MB de memoria (256 MB de RAM y 256 MB de VRAM) y una GeForce 7800 GTX recortada. Es la consecuencia de la emulación, que hace que los requisitos aumenten.
Los requisitos recomendados de RPCS3 han subido. Ahora ese recomienda contar con un procesador Ryzen 5 5600 o un Intel Core i5-10400, 16 GB de RAM y una GeForce RTX 2060 o una Radeon RX 5600 XT, además de un SSD como unidad de almacenamiento. Esta configuración asegura un rendimiento "al nivel de una PS3 o superior".
Los requisitos óptimos son un Ryzen 5 9600X o un Intel Core i5-13600K, 16 GB de RAM y una GeForce RTX 2060 o una Radeon RX 5600 XT. Con estas especificaciones se superará el rendimiento de PS3 en la mayoría de los juegos.
Los requisitos ideales para el máximo rendimiento son un Ryzen 7 9800X3D, 16 GB de RAM y una tarjeta gráfica GeForce RTX 4070 o una Radeon RX 7800 XT. Con ese hardware se superará el rendimiento de PS3 y se podrá jugar en 4K.
