La crisis de la DRAM no baja. A pesar de que en algunos mercados la demanda de RAM está empezando a bajar, y los precios se están viendo afectados, el coste de los contratos sigue al alza. Ni a Samsung ni a SK Hynix les interesa que los precios bajen, y están haciendo todo lo posible para que se mantengan al alza.
Los precios de la DDR5 siguen muy altos, y han arrastrado al alza a los precios de la DDR4, lo que ha hecho que la DDR3 esté teniendo una nueva vida, pero hay un problema, y es que es más difícil conseguir una placa base compatible con DDR3, y el precio de estas puede llegar a ser tan alto que en algunos casos hace que no compense la inversión por el ahorro en los módulos de memoria.
Colorful ha visto ese problema, ha identificado una oportunidad de negocio detrás de él y ha decidido que volverá a lanzar placas base compatibles con DDR3. Estas llegarán a partir del mes de mayo, aunque estarán limitadas al chipset H81 de Intel, un chipset de gama baja que es compatible con procesadores Haswell y Broadwell que irá acompañado del socket LGA 1150.
Con estas placas base se podrán montar procesadores Intel Core Gen 4 e Intel Core Gen 5, anteriores a Skylake, que fue la arquitectura de Intel con la que se popularizó la DDR4.
No se sabe todavía los mercados a los que llegarán estas placas base ni el precio de las mismas, pero puede que se trate de un lanzamiento limitado a ciertos países y a ciertos mercados, sobre todo a los emergentes, que son los que más dificultades pueden tener a la hora de actualizar un equipo o de sustituir un PC defectuoso por otro nuevo.
