La memoria DDR3 no es que haya tenido una buena acogida hasta la fecha, algo que no sorprende para nada y que es un efecto cíclico cada vez que aparece un nuevo tipo de memoria y es que al principio su precio es exageradamente alto y sus mejoras de rendimiento prácticamente nulas.
La memoria DDR2 tampoco tuvo una buena acogida inicialmente y aún ahora la memoria DDR2 más común es la DDR2-667 o DDR2-800 que no supone muchas mejoras de rendimiento respecto a la DDR1-400, dependiendo de las latencias, claro. Pero más o menos y gracias a los precios podemos decir que la DDR2 es la memoria más común y es que tampoco hay muchas alternativas puesto que todas las placas base más o menos actuales obligan a pasar por este tipo de memoria.
Y es que la memoria normalmente va avanzada más de un año o dos respecto a las necesidades de la mayoría de mortales, algo que no ocurre normalmente con tarjetas gráficas o procesadores, por ejemplo. Hay dos datos a tener en cuenta en una memoria, la velocidad y su tiempo de respuesta o timmings. Cuando más rápida es una memoria mejor (más Mhz) y cuando más rápido contesta también (timmings menores, tiempor de respuesta menor). Como ambos parámetros van íntimamente ligados podemos decir que una DDR1-400 CL3 es igual de rápida que una DDR2-800 CL6, ya que la segunda hará el doble de ciclos por unidad de tiempo pero también tardará el doble en servirnos el primer dato. La velocidad de los siguientes datos solicitados dependerá de si están contiguos o no.

Aunque a groso modo esto es así hay muchos matices que hacen que pueda ser mejor una memoria más rápida y es su ancho de banda, el cual va aumentando a medida que mejoramos sus velocidades pero no timmings y hay ciertas aplicaciones donde el ancho de banda es más relevante que el tiempo de respuesta y por lo tanto se pueden notar diferencias entre memorias teóricamente iguales para un usuario normal, otras supuestas mejoras son el ahorro energético que añaden en cada generación de memorias y es que la DDR1 funcionaba a más de 2v, la DDR2 a 1,8 y la DDR3 a 1,5. Luego llegan los productos que pasan del estándar de la JEDEC y para funcionar a velocidades superiores necesitan más voltaje y pierden el atractivo de su bajo consumo.
AMD ya anunciado su socket AM3 con soporte para DDR3 para marzo del 2009 y para Intel hace ya casi un año que tenemos placas con soporte para esta memoria, eso sí, de momento sólo de forma anecdótica y pocos ensambladores han fabricado con énfasis modelos con soporte para DDR3, pero viendo las malas cifras de los fabricantes de memorias, suponiendo que en los próximos meses irá bajando el precio y sabiendo que el usuario sin conocimientos cuando ve DDR3 piensa que es mejor y si además le acompaña un número muy alto pues ya se le abren los ojos pues es lógico pensar que no estamos tan lejos de que la DDR3 deje este estatus de elitista. Durante el 2009 muchos usuarios empezarán a pensarse en el cambio y seguro que dentro de un año ya casi todos tendremos nuestras dudas sobre qué memoria elegir si cambiamos la placa base.

Contenido del kit
Así pues ya que hacía tiempo que no tocábamos memoria DDR3 parece un buen momento para ver qué hay de nuevo y si podemos ver alguna mejora de rendimiento y es por ello que vamos a probar un kit bastante más potente que lo que vimos hace varios meses y es que tenemos un kit de 4GB DDR3-1600 de Corsair y tenemos pendientes más memorias DDR3 para analizar en breve.