Cuando sacamos el bloque de láminas de aluminio de la caja, observamos que el ventilador activo viene por separado, con lo que deberemos montarlo una vez tengamos instalado el disipador sobre nuestra CPU. En las fotos vemos que la columna de láminas de aluminio no es precisamente pequeña, aunque esto no debe ya extrañarnos a estas alturas, así que no le daremos más importancia al tamaño.






Fijando nuestra atención sobre la base del disipador, vemos el significado del nombre del producto: "Core-Contact", o "contacto de núcleo". Normalmente, los heatpipes de cobre suelen estar muy cerca de la base del disipador, e incluso pasan por dentro de la misma, pero nunca tocan la CPU. Sunbeam ha diseñado este producto de tal forma que los heatpipes se aplastan contra la base y están en permanente contacto con el procesador. Eso debería favorecer la conducción del calor y reducir la temperatura final. Vale decir que la base es completamente lisa, y que los heatpipes no le dan un tacto ondulado, como parece a simple vista.
El disipador está hecho de láminas de aluminio dispuestas horizontalmente, y los heatpipes que las atraviesan de forma vertical, hasta un total de 4. El conjunto, aunque voluminoso, es bastante ligero (590 gramos según Sunbeam, 614 según nosotros -sin ventilador-). Ligero, claro está, en comparación con soluciones mucho más pesadas.




Instalar el ventilador activo (de 12 centímetros) no es nada difícil. Se realiza mediante dos alambres, una forma que ya está siendo común para muchos fabricantes de disipadores. A ambos lados tenemos dos hendiduras verticales donde los alambres irán encajados. Luego sólo tenemos que encajar las puntas en los agujeros del ventilador y listo. Es un método sencillo y que no requiere de herramienta alguna, ya que no empleamos tornillos de ningún tipo. Cabe destacar que mejor montar el ventilador una vez que hayamos colocado el disipador en la placa, ya que será más fácil maniobrar con él. Y hablando sobre eso, para placas AMD el disipador ya cuenta con unos clips que se encajan en el socket de la placa, con lo que es bastante fácil de poner (hay que hacer un poco de fuerza al presionar). Para Intel, hay que colocar una pieza especial hecha de goma (para evitar vibraciones), sobre la que va instalada el disipador. En cualquier caso, la instalación de esta pieza no es nada difícil, como tampoco lo es retirarla.




Una vez instalado, el conjunto queda perfectamente fijado a la placa base. Como detalle, comentar que podemos orientar el ventilador en dos sentidos, pero es recomendable que vaya en dirección al ventilador trasero de la caja, puesto que expulsa el calor de la CPU, y mejor que éste salga cuanto antes de la caja. Esto es remarcable, puesto que las hendiduras para colocar los alambres que sujetan el ventilador activo sólo están presentes en uno de los lados, con lo que deberemos estar seguros del sentido en el que colocamos el disipador para no tener que corregirlo después (con la consecuente molestia que esto supone).








Con el paquete nos viene todo lo necesario para montar el aparato. Tenemos un manual de instrucciones (algo simple pero que cumple sobradamente su función), los dos alambres para montar el ventilador, la base para montar el conjunto en placas Intel, tornillos de goma, pasta térmica Tuniq, y un regulador manual de rpms, que podemos colocar en un bracket libre de la parte trasera de nuestra caja.
Hora de comparar el rendimiento de este disipador con uno de serie, y determinar así su rendimiento final.