En el mundo actual en el cual vivimos, la tecnología ha tomado una fuerte presencia en nuestra vida cotidiana, hasta el punto de tener que trabajar a diario y continuamente con ella en una gran parte de las poblaciones de todo el mundo.
En cambio para las poblaciones del mal denominado tercer mundo, o países subdesarrollados, la penetración de esta tecnología no ha sido tan alta, o ni siquiera ha existido tal introducción. A esta realidad se le denomina brecha digital, y se da por diversas razones: políticas, socio-económicas, y de varios ámbitos, que no nos ocupan en este artículo, pero que se han de tener presentes, puesto que son la causa por la que iniciativas como la red X3C, han nacido.
X3C es el acrónimo de Xarxa de 3 Càtedres Unesco, una red formada por 3 cátedras universitarias adscritas a la organización mundial Unesco, que llevan a cabo un proyecto conjunto, pertenecientes a las universidades: Universidad Politécnica de Cataluña, Universidad de Andorra y la Universidad de Toulouse 1.
El principal objetivo de la red X3C, es el de fomentar la educación de los niños y jóvenes de países subdesarrollados. Para poderlo conseguir, también hay que formar a sus futuros profesores, y adaptar los planes de estudio. Para tales fines, el ordenador de bajo coste XO, surgido del spin-off OLPC del Massachusetts Institute of Technology (MIT), es el dispositivo más adecuado que encontraron para poder ofrecer su sistema de educación a dichos jóvenes, y cuyos objetivos perseguidos son los mismos, por lo cual un trabajo conjunto es el mejor caso para conseguir sus metas. Un dispositivo el cual les permite llegar fácilmente a países con pocos recursos monetarios, y adaptado al entorno en el cual tendrá que funcionar, como por ejemplo, con una batería de gran autonomía, 23 horas de funcionamiento, y con una pantalla de visión bajo luz directa del sol.

Gracias a esta complementación mutua, la escolarización de niños y jóvenes de los países sin recursos, mediante herramientas tecnológicas, los equipará en algo más a los escolares de los países desarrollados, pudiendo llegar algún día a que dicha brecha social, y el término de países subdesarrollados, desaparezcan de nuestros "diccionarios". Es por ello que claramente este tipo de iniciativas, tienen un carácter y objetivo sociales, más que tecnológicos, y sus principales características son la de los valores humanos, y no las especificaciones técnicas que puedan tener los medios con los cuales se puedan llegar a conseguir.