Entramos en la parte dedicada a examinar qué hay bajo el capó del ASUS Zenbook 14 Snapdragon X 2026. ASUS ha elegido un procesador Qualcomm Snapdragon X X1-26-100, que data de agosto de 2024. Es la primera generación Snapdragon X, dentro de la gama más modesta de rendimiento de esta familia de procesadores ARM de Qualcomm.
Viene con 8 cores y 8 hilos en dos clústeres de procesamiento de CPU, junto con una iGPU Adreno X1-45, con un rendimiento muy modesto, poco adecuado para gaming, salvo que seamos muy poco exigentes y juguemos con títulos muy “de andar por casa” y de forma ocasional. Siempre nos quedará NVIDIA GeForce NOW. O Xbox Game Pass Ultimate, para gaming en la nube.

El TDP es de 25W, todo sea dicho. Para la memoria tenemos 16 GB de RAM LPDDR5X-8448MT/s. Hay otra variante con 8 GB de RAM, como decíamos en la introducción, pero para el análisis, ASUS nos cedió el modelo con 16 GB de RAM.
Desde aquí recomendamos la variante de 16 GB. Por la diferencia de precio, de 100€, los 8 GB adicionales serán de gran ayuda para afrontar escenarios multitarea, por ejemplo. Windows 11 se diseñó en un momento en el que la RAM era más barata que ahora, y las aplicaciones también acostumbran a consumir una gran cantidad de RAM.
También podríamos mencionar potenciales efectos colaterales no deseados en el SSD. En los MacBook Neo, sin ir más lejos, se apunta a que el SSD podría degradarse más rápidamente al tener que transferir con mayor frecuencia datos entre la RAM y el SSD. Tendríamos que investigar con más profundidad este apartado, aunque merece la pena mencionarlo.

La RAM de este equipo, por otro lado, no es ampliable, por lo que si en un futuro nuestras necesidades cambian, no podremos hacer nada para aumentar la cantidad de RAM de nuestro equipo Zenbook 14 Snapdragon X 2026. Con 16 GB de RAM, además, podremos usar modelos de IA localmente,como Gemma 4 E4B, con 4.000 millones de parámetros y una calidad muy buena teniendo en cuenta el tamaño del modelo.
Volviendo al Snapdragon X, se trata de una CPU basada en ARM, por lo que el sistema operativo será Windows 11 sobre ARM. Si las aplicaciones no son nativas para ARM, el sistema usa un emulador llamado Prism para ejecutar las aplicaciones x86 sobre la arquitectura ARM. Esto hace que el rendimiento en la práctica sea menor que en equipos Windows para x86. La tendencia es que los desarrolladores publiquen versiones de sus aplicaciones para ARM. De hecho, ya está sucediendo.

La elección del Snapdragon X de 8 núcleos frente a un Wildcat Lake Intel Core 300 parece acertada a la vista de los resultados de los benchmarks preliminares. A costa de adelantar los comentarios sobre rendimiento, en Cinebench R26 multicore, un Wildcat Lake Core 7 350 obtiene 1.829 puntos en multicore (según resultados de Notebookcheck) mientras que este ASUS Zenbook 14 con Snapdragon X X1-26-100 obtiene 2.947 puntos. En single core, el Core 7 350 obtiene 486 puntos y el Snapdragon X obtiene 400 puntos. En CB R23, el Core 7 350 obtiene 8.030 y 2.046 puntos en multi y single core, mientras que en CB R24, tenemos 456 y 119 puntos. Aquí el Intel consigue mejores resultados, aunque siempre teniendo en cuenta que en CB R23 el Snapdragon tiene que “tirar” de emulador.
El MacBook Neo obtiene 1.429 puntos en CB R26 multithread y 501 puntos en single thread. En Cinebench R23 multi tenemos 5.441 puntos y en single 1.714 puntos. En CB R24, el Neo consigue 359 y 134 puntos en multi y single thread, respectivamente (datos de Ars Technica)

Como podemos ver, el Snapdragon X del ASUS Zenbook 14 2026 tiene un comportamiento muy competitivo en rendimiento multihilo cuando se compara con los procesadores de los equipos “económicos” del momento. Con el MacBook Neo, de hecho, este ASUS comparte precio. Con los equipos Wildcat Lake no tenemos precios de referencia aún que podamos manejar. AMD parece que rescatará procesadores antiguos como los Ryzen 3000 para estas gamas de portátiles “económicos”.

El rendimiento de GPU es menos atractivo. Tenemos una gráfica “justita” para reproducción multimedia y gestión de varios monitores en modo 2D. No se pueden pedir peras al olmo. En el apartado del almacenamiento, el rendimiento de la unidad SSD de 256 GB es de unos 2,4 GB/s en lectura secuencial y de unos 2,1 GB/s en escritura secuencial. No es para tirar cohetes, pero es más que suficiente para que el sistema de archivos se mueva con fluidez.
La pantalla OLED de 14’’ es de buena calidad. A estas alturas, incluso las pantallas OLED más “normalitas” de ASUS tienen un comportamiento notable. El panel OLED es compatible con el espacio de color DCI-P3 al 100%, por ejemplo. El contraste, como en todas las pantallas OLED, es sobresaliente. No tenemos HDR ni frecuencias de refresco por encima de 60 Hz, eso sí. La resolución de 1920 x 1200 px es la habitual en estos equipos. Aquí Apple supera a esta propuesta en resolución y brillo. La OLED de ASUS exhibe 300 nits y la de Apple llega a 500 nits, algo de esperar al no ser OLED. De todos modos, 300 nits en OLED equivalen a unos 510 nits en brillo percibido gracias al contraste, precisamente.
La conectividad inalámbrica contempla Wi-Fi 6E y Bluetooth 5.3, tecnologías suficientes para obtener anchos de banda generosos a través de Wi-Fi y un comportamiento Bluetooth óptimo para conectar accesorios y periféricos. La conectividad física está a cargo de dos puertos USB-C 3.2 Gen2 compatibles con DisplayPort 1.4 y Power Delivery 3.0, junto con un puerto USB-A Gen 1, un puerto HDMI 2.1 TMDS y un jack de audio combo. También tenemos una webcam HD.

El audio cuenta con certificación Dolby ATMOS y Snapdragon Sound. Los altavoces vienen con tecnología multi-magnet. Después hablaremos sobre cómo suenan
La batería es un apartado especialmente relevante. Tenemos 50 Wh de capacidad con carga rápida del 50% en 30 minutos a través de su cargador compacto USB-C de 68W (no incluido) que sirve para cargar el móvil y otros accesorios y dispositivos.
El interior del equipo está muy bien diseñado, con un único ventilador que disipa el calor proveniente de un único heatpipe. La unidad SSD es accesible por el usuario, lo cual es conveniente si queremos ampliar posteriormente la unidad SSD. En el caso del modelo de 8 GB, donde se sospecha que la degradación del disco es más rápida que con 16 GB, esto puede salvarnos de cara a tener que cambiar la unidad en unos años. El MacBook Neo, sin ir más lejos, no permite hacer esto.
Después veremos cómo se comporta la refrigeración de cara a mantener el rendimiento estable bajo el límite de los 28W de TDP máximo que ASUS publicita como accesibles por este equipo. Enchufado, el equipo ofrece su máximo rendimiento, aunque con batería los Snapdragon X sufren una penalización menor que muchos procesadores x86.
En definitiva, como resumen de lo visto en este apartado, podemos decir que los procesadores Snapdragon X parece que han encontrado un hueco interesante en el mercado. Su tecnología ofrece un rendimiento y un comportamiento muy noble capaz de sustentar una experiencia de usuario muy decente por un precio como el de los 899€ que cuesta la configuración probada.
El modelo con 8 GB no lo hemos probado, pero los 8 GB de RAM adicionales, que suponen un sobrecoste de 100€ que el modelo base serán muy interesantes de cara a proteger nuestra inversión, salvo que tengamos muy claro que no necesitaremos más RAM durante todo el tiempo que hagamos uso del equipo. Para escuelas o negocios, el modelo de 8 GB puede ser suficiente, pero para usuarios finales, tanto exigentes como “normalitos”, la recomendación será optar por 16 GB de RAM.