De Intel Nova Lake, de momento, sabemos que será la generación que traiga al mercado los nuevos cores de CPU, incluso antes de que lleguen a los procesadores Xeon para servidores y centros de datos. Y llegará en 2026, según palabras de Robert Hallock, Intel VP y General Manager para el negocio de entusiastas (sí, hay un cargo en Intel para esto).
Antes de pasar a las buenas noticias —las novedades técnicas, que suelen serlo—, hay que decir que los Nova Lake-S de escritorio vendrán con un nuevo zócalo, el LGA-1954, junto con los chipsets Intel serie 900, así como con sus correspondientes placas. Probablemente tendremos chipsets Z990, Z970, B960, Q970 y W980. El zócalo, además, vendrá con doble palanca para el mecanismo de retención de la CPU.

Pie: Lamentablemente, con Nova Lake también llegará un nuevo zócalo, el LGA-1954. Esperemos que este dure algunas iteraciones más que en las generaciones anteriores. No pedimos 10 años como en los AMD AM4, pero sí un tiempo suficiente como para amortizar la inversión en placa y memoria.
Tendremos cores de rendimiento Coyote Cove y cores de eficiencia Arctic Wolf, sin Hyper-Threading. Y habrá hasta un máximo de 52 cores en los procesadores de escritorio, con 16 de tipo P, 32 de tipo E y 4 de tipo Low Power E. Es una arquitectura pensada tanto para procesadores de escritorio como para portátiles, unificando aún más ambos mundos. Hasta ahora, teníamos diferencias más o menos acusadas entre los procesadores de sobremesa y portátiles, aunque parece que ahora habrá un mayor acercamiento.
Las gamas de procesadores serán Nova Lake-S para escritorio y, en portátiles, las familias U, UL, H, HX y AX. AX se referiría a procesadores similares a los Strix Halo o Medusa Halo, enfocados a procesamiento de cargas de IA Generativa en el edge, así como a gaming de altas prestaciones, aunque, en estos tiempos, la prioridad parece ser el procesamiento de IA en el edge. Es decir, en equipos que tengamos en nuestra casa o en la oficina, en vez de recurrir a la nube.
En cuanto a los nombres, Intel mantendría la nomenclatura actual y Nova Lake llegará como los Intel Core Ultra Series 4, aunque con una identidad gráfica diferente, según parece. De todos modos, también podría haber un cambio de nomenclatura si atendemos al rumor sobre un posible Core Ultra 9 4950K, pasando de una nomenclatura de tres dígitos a otra de cuatro.
De hecho, parece que habrá procesadores de sobremesa con una iGPU potente, al estilo de las APUs de AMD para equipos de sobremesa. La arquitectura de la iGPU será la Intel Xe3P, mejorando los gráficos que encontrábamos en Panther Lake, que ya eran notablemente buenos.
Pasando al apartado de la IA, tendremos una NPU de sexta generación, también renovada frente a generaciones anteriores. Habrá que estar atentos a los TOPS que se consiguen combinando CPU, NPU e iGPU, especialmente en los procesadores donde tengamos más cores Xe3P.
Parece que tendremos también procesadores con tecnología bLLC (big last level caché), imitando en cierto modo a la tecnología de caché extendida de AMD en los procesadores X3D. Y volverá la compatibilidad con AVX-512, lo que beneficiará, como mínimo, a los resultados en pruebas de rendimiento sintético. También será relevante para los procesadores Xeon, donde este juego de instrucciones tiene especial importancia. Nova Lake contaría con compatibilidad con AVX-512 tanto en los cores P como en los E. Estos últimos tradicionalmente no han tenido este tipo de compatibilidad, lo que ha perjudicado a Intel en los Xeon orientados a ofrecer mayor densidad de núcleos, donde solo encontramos cores E.

Pie: La compatibilidad con AVX-512 estará presente tanto en los cores P como en los E, una novedad importante para esta nueva arquitectura de Intel.
De momento, no se conocen los detalles acerca de los cambios en la arquitectura de los cores de rendimiento y eficiencia, un dato clave para entender la nueva generación Nova Lake. Lo que parece claro es que Intel tiene grandes esperanzas puestas en ella. El hecho de que estos cores debuten primero en equipos de consumo puede deberse a diversas razones.
Por un lado, el nodo de fabricación será Intel 18A para las teselas más importantes o, cuanto menos, para las de computación. TSMC y el nodo N2 también parecen estar presentes en los procesadores Nova Lake. Podría ser que Intel usara los procesadores de consumo para afinar el proceso de fabricación y evitar que haya problemas en el mercado profesional, mucho más exigente que el de consumo en este tipo de situaciones.
También podría ser que Intel haya decidido que es más importante reconciliarse con su audiencia entusiasta primero, evitando perder más cuota de mercado en el segmento gaming, al tiempo que consolida el mercado de portátiles delgados y ligeros, donde ya tiene productos muy competitivos, aunque también con una AMD muy fuerte con sus propuestas Gorgon Point, Strix Point y Strix Halo, por ejemplo.
Sea cual sea la razón, Nova Lake llegará antes de que acabe el año, al menos en forma de presentaciones y detalles técnicos, para pasar después a las reviews y al lanzamiento de producto comercial, posiblemente en enero de 2027, tras el CES.

Pie: Los gráficos integrados Intel Xe3P vendrán con más caché, pasando de 16 MB en los Intel Xe3 de Panther Lake a 20 MB en Xe3P.
Con Nova Lake, Intel tendrá que jugar la baza de los gráficos integrados, los Intel Xe3P, que vendrán con más caché que los cores Xe3 de Panther Lake y llegarán también a los procesadores de sobremesa, si los rumores no se desmienten.
De momento, los rumores siguen llegando, con propuestas tan “exóticas” como un posible procesador con 8 cores E, sin cores P y con 12 cores Xe3 o Xe3P. Además, dependiendo del modelo de procesador, podremos tener gráficos Intel Xe3 o Intel Xe3P. Este procesador estaría pensado para procesamiento de IA Generativa en el edge, posiblemente con una generosa cantidad de memoria unificada.

Pie: La hoja de ruta de gráficos en Intel parece ambiciosa teniendo en cuenta la mejora en rendimiento que hemos observado en Panther Lake frente a Lunar Lake, por ejemplo.
Si nos centramos en los procesadores Nova Lake-S para escritorio, parece que Intel tiene reservada una sorpresa para los usuarios más entusiastas: un posible modelo de 52 cores con un límite de potencia PL2 de nada menos que 474 W. Para manejar tanta potencia, las placas Z990 tendrían que incorporar hasta tres conectores de 8 pines.

Pie: El modelo tope de gama de los Nova Lake-S de escritorio tendrá 52 cores con doble tesela de computación y un PL2 de 474W.
El resto de los procesadores Nova Lake-S, según filtraciones, partirá de un Core Ultra 3 con 6 cores (2 + 0 + 4), pasando después a los Core Ultra 5 con 8 cores (4 + 0 + 4), 12 cores (4 + 4 + 4) y 22 cores (6 + 12 + 4). Los Core Ultra 7 vendrán con 16 cores (4 + 8 + 4) y 24 cores (8 + 12 + 4). Los Core Ultra 9 tendrán 22 cores (6 + 12 + 4) y 28 cores (8 + 16 + 4), pasando después a los modelos con doble tesela de computación con 44 cores (8 + 12) + (8 + 12) + 4, y 52 cores (8 + 16) + (8 + 16) + 4.
¿El rendimiento? No hay muchos resultados filtrados aún, aunque se ha dejado ver el resultado de rendimiento en CPU-Z del mencionado Intel Core Ultra 9 4950K con unos 1000 puntos en single thread y 20000 en multi thread para 28 cores (8P + 20E). Un Ryzen 9 9950X3D2 consigue 17924 puntos, por ejemplo, con 32 hilos.
De momento, esto es, a grandes rasgos, todo lo que se conoce sobre Nova Lake. Es una información basada en filtraciones, eso sí, en su mayor parte, por lo que hay que tomarlo con precaución. Con todo, parece que Intel confía en su trabajo. Y hay detalles que apuntan alto como la unificación de arquitecturas para escritorio, portátiles y servidores, posiblemente, en especial si pensamos en la compatibilidad con instrucciones AVX-512 en los cores E.
Y si los resultados de rendimiento filtrados responden a la realidad, también estamos ante buenas noticias. El modelo de 52 cores, por otro lado, resulta especialmente prometedor, aunque el precio será, posiblemente, estratosférico.
Dejamos a continuación una tabla con las diferentes arquitecturas que Intel ha ido implementando en sus procesadores híbridos. Con Meteor Lake, Intel tuvo que introducir la "chapucilla" de los cores E-LP. Si ya los cores E eran poco eficientes y lentos, los cores E-LP tenían un rendimiento muy pobre. Al final, los portátiles Meteor Lake se calentaban mucho y rendían lo justo o poco.
Raptor Lake no estaba mal de rendimiento en equipos de sobremesa, pero su arquitectura estaba muy forzada y las ganancias de prestaciones venían más de un overclocking encubierto que de mejoras en la arquitectura. El hyperthreading, de hecho, apenas sí aportaba beneficios reales. Con Lunar Lake y Arrow Lake y sobre todo Panther Lake, la arquitectura de los cores, especialmente la de los cores E, ha mejorado de un modo sobresaliente. Es de esperar una mejora sobresaliente también en Nova Lake.
