Vamos con la descripción de los componentes internos de esta estación de trabajo HP Z4 G6i, una flamante incorporación a la familia de estaciones de trabajo de HP, en la que no se ha escatimado en equipamiento de cara a proporcionar el mejor rendimiento, con la máxima estabilidad y fiabilidad a los usuarios que recurran a este hardware para potenciar sus negocios o infraestructuras.

El procesador es un Intel Xeon 678X, con 48 cores Granite Rapids (96 hilos al venir con SMT), perteneciente a la familia Intel Xeon 600, presentada este mismo año. Viene con un TDP de 300W, aunque los límites de potencia son algo más abultados para un máximo de 360W para PL2 (400W en el modo de máximo rendimiento configurable desde la BIOS). Tenemos 192 MB de caché L3, con tecnología de fabricación de 10 nm de Intel. Es un procesador adecuado para cargas de trabajo que aprovechen el mayor número de cores, todo sea dicho.
El rendimiento single core no es especialmente elevado, al integrar una arquitectura de penúltima generación. Para el tipo de cargas de trabajo que se manejan en estaciones de trabajo, esta circunstancia no es un problema, siendo lo más relevante que disponemos de 48 cores y 96 hilos de ejecución en nuestras manos, una circunstancia de gran importancia en la IA Agéntica, donde los cores de CPU se encargan de orquestar las inferencias que se generan en el modelo o los modelos de IA Generativa que se usen, ya sea en la nube o en el edge. Las inferencias propiamente dichas, se calculan en la GPU.

La GPU es una NVIDIA RTX Pro 6000, con 96 GB de memoria GDDR7 y chip gráfico NVIDIA Blackwell GB202, que es el mismo que viene en las gráficas RTX 5090, aunque estas últimas vienen con 32 GB de VRAM GDDR7. La RTX Pro 6000 viene con 24.064 cores, mientras que la RTX 5090 viene con 21.760 cores, otra diferencia importante, aunque no esperes que la RTX Pro 6000 sea una GPU para gaming en esta estación de trabajo. Viene con los controladores NVIDIA Enterprise, que no están optimizados para gaming.
Es decir, se podría pensar que una RTX 5090 podría dar un servicio similar al de este RTX Pro 6000, pero no es ni mucho menos el caso, tanto por el número de cores activos, como por la memoria VRAM disponible, como por las especificaciones y tolerancias de funcionamiento en condiciones de estrés, estando la RTX Pro 6000 preparada para cargas de trabajo máximas durante periodos de tiempo prolongados.
HP, por otro lado, añade compatibilidad en esta estación de trabajo con HP Z Boost, que permite a otros ordenadores con GPUs compatibles, acceder a la potencia de cálculo de la GPU RTX Pro 6000 cuando no está en uso por parte de la estación de trabajo propiamente dicha. Es una forma de amortizar la inversión realizada, permitiendo que, especialmente equipos portátiles o de sobremesa básicos, conectados a la misma red, se beneficien del rendimiento de la GPU instalada, o las GPUs instaladas, si se añade una segunda tarjeta gráfica opcional.
En esta web se puede acceder al software de conexión y a otros recursos que permiten aprovechar esta tecnología al máximo.

En cuanto a la memoria RAM, tenemos 128 GB DDR5-6400 instalados en forma de cuatro módulos de 32 GB, con otras cuatro ranuras libres para instalar otros 128 GB en caso de necesidad. En escenarios exigentes, la ampliación a 256 GB de RAM no será una propuesta descabellada, especialmente en el caso de esta configuración concreta en la que tenemos una gráfica tan potente como la RTX Pro 6000 y el procesador Xeon 678X.
El máximo de memoria instalable son 512 GB si se usan ocho módulos de 64 GB. Dependiendo del uso que demos a la estación de trabajo, una mayor cantidad de RAM será una inversión interesante. Por ejemplo, si usamos la estación de trabajo como servidor de aplicaciones o para virtualizar espacios de trabajo, sin olvidar los escenarios de IA Agéntica.

En el apartado del almacenamiento, tenemos dos unidades de 2 TB de tipo SSD NVMe. Una de las unidades es compatible con la tecnología PCIe Gen5 x4 y la otra es compatible con la tecnología PCIe Gen4 x4. Es posible instalar unidades HDD de gran capacidad en caso de que sea necesario o conveniente. El rendimiento de la interfaz PCIe Gen5 es excepcional y muy interesante para simulación, HPC o IA Generativa, aplicaciones en las que el trasiego de grandes cantidades de datos entre el almacenamiento y la RAM es frecuente.
Las opciones de conectividad de red contemplan todas las tecnologías que podamos necesitar para integrar esta estación de trabajo en las redes corporativas donde se vaya a utilizar, ya sean tecnologías, ópticas, Ethernet, inalámbricas, etcétera. En el caso del equipo de pruebas contamos con una conexión Ethernet Gigabit.
La fuente de alimentación, por su parte, es de 1.700W con una eficiencia del 92%, con suficiente potencia para alimentar los componentes de esta configuración con solvencia. Si se instala una segunda GPU RTX Pro 6000 estaríamos llevando al límite las posibilidades de la fuente, aunque dentro de los límites de potencia de los componentes principales. En el caso que nos ocupa, las especificaciones son suficientemente holgadas.
HP cuenta con infinidad de opciones para equipar esta familia de estaciones de trabajo, tanto en CPUs, como en GPUs, almacenamiento, conectividad, memoria o fuentes de alimentación, todas ellas certificadas para su uso con software profesional.
En las pruebas de la vida real veremos con más detalle todo lo relacionado con el rendimiento en escenarios reales y benchmarks sintéticos.