Durante estos últimos meses, en Noticias 3D hemos probado las más recientes plataformas de computación x86 para PCs con Windows. Hablamos especialmente de plataformas para ordenadores portátiles o MiniPCs, que son el factor de forma preferido por quienes adquieren un ordenador para su trabajo, el hogar o la educación.
Los PCs de sobremesa convencionales siguen existiendo, desde luego, aunque su ámbito de uso ha ido relegándose a aplicaciones de nicho de forma paulatina, a medida que el rendimiento de los MiniPC y los portátiles ha ido aumentando, hasta el punto de alcanzar cotas que, hace pocos años, estaban reservadas únicamente por ordenadores de sobremesa.
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Quienes necesiten un ordenador especialmente potente para, por ejemplo, gaming, pueden comprar o montar en modo DIY sus propias configuraciones con CPUs de sobremesa y GPUs dedicadas. Con todo, las arquitecturas de los procesadores de sobremesa y las de los equipos portátiles han ido acercándose, hasta el punto de compartir más y más elementos.
La mayor diferencia entre los procesadores de sobremesa y los portátiles, concretamente en las últimas generaciones de CPUs de Intel y AMD, radica en el tipo de zócalo usado, así como en los TDPS admitidos, junto con la presencia o ausencia de componentes como la NPU o la iGPU.
Estos componentes, en los procesadores portátiles y MiniPCs cobran más protagonismo que en los equipos de escritorio. Intel con Arrow Lake-S para escritorio, así como con Arrow Lake-H, Panther Lake o Lunar Lake para portátiles (y MiniPC) y AMD con Zen 5 o Zen 4 para sus diferentes familias de chips, ya no necesitan desarrollar arquitecturas diferenciadas dependiendo de si se trata de procesadores para PCs delgados y ligeros o para PCs de sobremesa. O incluso ahora también para estaciones de trabajo o centros de datos.

ARM coge carrerilla en el mundo PC
Cuando hablamos de Intel y AMD, estamos hablando también de la arquitectura x86. Pero, desde hace algunos años, la adopción de la microarquitectura ARM por parte de Windows ha sido un movimiento estratégico que ha ido de menos a más.
Los primeros equipos Microsoft Surface supusieron el debut de ARM en Windows, aunque fue un “querer y no poder”. El plan original de Microsoft era poner Windows en manos de usuarios de portátiles y de tabletas. Seguramente, tras recibir por parte de Intel la confirmación de que podrían diseñar chips x86 suficientemente eficientes como para permitir que Windows se instalase en un formato de tableta.
Intel fue incapaz de hacer que sus procesadores x86 funcionasen bien por debajo de los 10W (por aquel entonces), por lo que Microsoft tuvo que recurrir a NVIDIA y a un procesador NVIDIA Tegra 3 basado en ARM para la Surface RT de tipo “tableta”, con una versión de Windows compilada de prisa y corriendo para esta microarquitectura.

El interés de Windows por ARM vendría precisamente como alternativa eficiente para x86. En siguientes generaciones de Surface, Intel ofreció a Microsoft procesadores que, con calzador, permitieron crear equipos Surface 2 en 1 bastante majos, aunque siempre con la sombra del Throttling térmico que asolaba a los chips de Intel a poco que la temperatura subiese.
Windows sobre ARM se ha mantenido desde aquel año 2012, al amparo también de los procesadores Apple Silicon que tomaron el relevo de los chips x86 de Intel en 2020 con gran éxito.
Qualcomm lleva intentando dar con una microarquitectura óptima para equipos portátiles Windows desde hace años- Primero intentó adaptar los SoCs de los smartphones, sin demasiado éxito, ofreciendo rendimientos paupérrimos. Microsoft ha ido mejorando las versiones de Windows sobre ARM, consiguiendo, en el tiempo presente, que corra de forma nativa sobre esta microarquitectura sin tener que recurrir a parchear la versión para x86.

Snapdragon X y Snapdragon X2
La plataforma Windows sobre ARM ha madurado de forma espectacular en estos dos últimos años. Con los Snapdragon X, Qualcomm consiguió entrar por la puerta grande en el mundo Windows, tras sus pasados intentos fallidos. Si a eso se suma que Microsoft ha conseguido afinar Windows 11 sobre ARM hasta la perfección, tenemos que los portátiles y MiniPC Windows sobre ARM son ya una alternativa viable para los portátiles y MiniPC Windows sobre x86.
Snapdragon X2, sin ir más lejos, alcanza cotas de rendimiento (incluyendo gaming) y eficiencia, excelentes. Merece la pena mencionar que, recientemente, Apple ha ido en la dirección contraria, integrando un procesador ARM pensado para smartphones y tabletas, en su portátil económico MacBook Neo, que ahora ya no es tan económico, tras la subida de precios que ha acontecido en los productos de Apple a consecuencia de la crisis de la memoria RAM y NAND. Mantiene, por supuesto, los chips Apple Silicon hasta los M5 para el resto de los equipos Apple con MacOS.

NVIDIA: de la Surface RT con Tegra 3 al Surface Laptop Ultra con RTX Spark
Quien ha llegado para cerrar el círculo de Windows sobre ARM, es NVIDIA tras la presentación en sociedad de la plataforma NVIDIA RTX Spark. Microsoft ha sido una de las primeras compañías que ha anunciado un producto basado en esta plataforma ARM de NVIDIA compuesta por una CPU codesarrolladla con MediaTek y una iGPU Blackwell de alto rendimiento y con hasta 128 GB de memoria unificada. NVIDIA, con RTX Spark, “ataca” al segmento de la IA generativa local en un rendimiento en lo más alto del espectro portátil. El precio, por otro lado, “tiene pinta” de que va a ser estratosférico. En cualquier caso, NVIDIA vuelve a la familia Surface, años después, pero esta vez por la puerta grande y no por la puerta de atrás como con el Surface RT.

La audiencia para la plataforma NVIDIA RTX Spark, así como para los equipos con procesadores AMD Ryzen AI+ Max (Strix Halo), son profesionales que necesiten o que encuentren conveniente manejar modelos de IA generativa localmente, sin recurrir a los LLM “comerciales” en los que hay que estar sujetos a suscripciones y al pago por uso de tokens.
Tanto RTX Spark como Strix Halo, especialmente cuando vienen con cantidades de memoria unificada de 128 GB o incluso 192 GB, como será el caso con la revisión de la plataforma Strix Halo de AMD, son capaces de procesar localmente modelos abiertos con miles de millones de parámetros, así como IA agéntica. Dos virtudes que, a medida que el coste de los LLMs comerciales se incrementa sin llegar a tocar techo, permiten amortizar las inversiones realizadas en hardware en pocos meses.
El denominador común está, no lo olvidemos, en que este Surface Laptop Ultra viene con Windows 11 sobre ARM. Una arquitectura ARM desarrollada por NVIDIA (y MediaTek), cerrando un círculo que se abrió con la Surface RT.