Vamos con los componentes internos de este portátil Acer Predator Helios Neo 16S AI. Acer ha renovado la plataforma con los nuevos procesadores Intel Panther Lake. Concretamente, en esta configuración tenemos un Intel Core Ultra 7 386H Panther Lake de 16 cores y 16 hilos con gráficos Intel Xe3 (de cuatro núcleos).

La gráfica es una NVIDIA GeForce RTX 5070 Laptop, con un TGP de hasta 100W y 8 GB de VRAM. La RAM viene con dos módulos DDR5-6400 de 16 GB para un total de 32 GB mientras que para el almacenamiento contamos con 1 TB de SSD NVMe PCIe Gen4 x4. Es una GPU que, para tareas relacionadas con IA, se queda un tanto justa en el apartado de memoria de vídeo. Además, los 32 GB de RAM también son “justitos” para tareas relacionadas con aceleración de IA. El foco de este portátil está en el gaming, en cualquier caso, aunque podremos afrontar tareas de productividad con dignidad. Sin llegar a ser un comportamiento sobresaliente, pero suficiente para tareas del día a día.

Estamos ante los componentes “core” del equipo, de los que depende en su mayor parte el rendimiento en bruto de CPU y GPU. Los benchmarks nos dirán qué tal se comportan estos componentes en la vida real de cara a ofrecer a los usuarios una experiencia gaming (y de productividad) suficientemente fluida y de calidad, especialmente a la resolución nativa de 2560 x 1600 píxeles de la pantalla de 16’’.
El sistema de refrigeración está dimensionado generosamente, con un buen número de heatpipes y dos ventiladores de gran tamaño. El grosor de este portátil es excelente, pero hubiera sido mucho más rotunda una solución “sin maletero”, ya que, en cierto modo, lo que ganamos por el lado del grosor, lo perdemos por el saliente de la parte trasera.
Esta disposición de los ventiladores, con salida de aire hacia atrás y los laterales, hace necesario repartir la conectividad entre los laterales y la parte trasera.
Las fotos nos dan una idea más precisa acerca de cómo se reparten las conexiones en los laterales y la parte trasera.



La conectividad inalámbrica contempla Wi-Fi 6E y Bluetooth 5.4. No se trata de la tecnología más puntera del momento, pero es suficiente para ofrecer una buena experiencia de uso.
La pantalla de 16’’ OLED y resolución de 2560 x 1600 píxeles cuenta con un brillo de 500 nits y cobertura del 100% del espacio de color DCI-P3. La tasa de refresco de 165 Hz está bien dimensionada para ofrecer una experiencia gaming adecuada. En la parte de los resultados de los benchmarks veremos si las tasas de frames por segundo que se consiguen con el hardware son suficientes para que este portátil pueda ser considerado como una buena propuesta para gamers.

El interior del equipo permite ver, además, que tenemos dos ranuras M.2, por lo que podremos ampliar la capacidad de almacenamiento del equipo en caso de necesidad. La batería de 92 Whr es generosa en capacidad, aunque tendremos que ver en la prueba de autonomía cuánto tiempo permite que el portátil funcione desenchufado.
En cualquier caso, estamos ante un portátil con una marcada identidad propia, definida por un grosor muy reducido, así como por su diseño con saliente en la parte trasera.