Aquí nos centraremos específicamente en los componentes internos del MSI Cubi NUC AI+ 3MG. El centro neurálgico de este MiniPC es un procesador Intel Core Ultra 9 386H Panther Lake con 4 cores P, 8 cores E y 4 cores E-LP para un total de 16 cores. Recuerda que Intel ha dejado de lado, al menos de momento, la tecnología SMT o Hyper-Threading.

Este procesador ya lo conocemos de las últimos análisis de portátiles. Es un procesador Panther Lake de gama alta, que se diferencia del Core Ultra X9 388H en una frecuencia de reloj ligeramente menor y en una iGPU con 4 cores Xe3 en vez de los 12 cores Xe3 del modelo Core Ultra X9 388H.
La memoria instalada es de 32 GB DDR5-5600, que puede ampliarse hasta 128 GB. La velocidad de la memoria es un tanto modesta, si se compara con los 8533 MHz de la memoria LPDDR5 que acompaña a otros equipos con este mismo procesador. El efecto en el rendimiento en juegos o en IA es el de reducir el rendimiento, aunque estamos ante un MiniPC que no está pensado para batir récords de prestaciones, sino para ofrecer un funcionamiento estable 24/7.
No es que el rendimiento sea bajo, como veremos en los benchmarks y en los comentarios sobre ellos en el apartado dedicado a la vida real. Simplemente, no vamos a tener las máximas prestaciones posibles a partir del procesador Panther Lake y su iGPU integrada.

La refrigeración empleada por MSI se sustenta sobre un único ventilador MSI Frozr AI PRO, con un volumen de aire mejorado en un 16% frente a los ventiladores tradicionales, un aumento de un 47% de la presión de aire estática y una reducción de entre 5 y 20 grados para el sistema.
Después veremos que MSI no aprovecha este ventilador para hacer que el procesador funcione con regímenes de Vatios por encima de los 43W del límite de potencia PL1. Más bien aprovecha este mejor ventilador para que el equipo, a esos 43W, funcione de forma lo más silenciosa como sea posible.

El almacenamiento está a cargo de una unidad SSD de 1 TB PCIe Gen4 x4. Solo hay una ranura M.2, accesible desde la parte inferior del equipo, así como la memoria RAM. No tenemos conexiones SATA o una segunda ranura M.2, aunque con la que viene tendremos de sobra para proporcionar espacio de almacenamiento dentro de los escenarios de uso habituales para este dispositivo MiniPC.
La conectividad inalámbrica cuenta con Wi-Fi 7 a cargo de una tarjeta inalámbrica de MediaTek (RZ717) y Bluetooth 5.4. Son tecnologías actuales y adecuadas para todo tipo de escenarios. Es cierto que ya está comercializándose Bluetooth 6.0, pero Bluetooth 5.4 es óptimo para escenarios de uso de productividad cotidiana.
En este equipo, además, MSI ha incluido opciones para monitorizar el consumo en tiempo real y acumulado, así como para configurar un modo de ahorro energético que permite ajustar el porcentaje de uso de la CPU. Esto hace que baje el rendimiento, por supuesto, pero permite ajustar los Vatios-hora consumidos con más detalle que con los modos de rendimiento presentes en los escenarios de uso.

En las pruebas de la vida real veremos con más detenimiento el apartado de MSI Center, el software de MSI que permite gestionar, monitorizar y configurar el MSI Cubi NUC AI+ 3MG.
Es importante recordar que este dispositivo puede configurarse con diferentes procesadores, configuraciones de memoria, almacenamiento o incluso los modelos de tarjetas inalámbricas. En algunos casos también podremos comprar el barebone y equiparlo con los componentes de nuestra elección.
En las pruebas de la vida real veremos con más detalle todo lo relacionado con el rendimiento y el comportamiento de algunos de los componentes que vienen con este equipo.
