La tecnología que se esconde bajo el capó de este portátil ASUS Zenbook S16 no presenta fisuras. El procesador AMD Ryzen AI 9 465 Gorgon Point viene con 10 cores y 20 hilos. Cuatro cores son Zen5 y seis cores son Zen5c, más pequeños, aunque no tan diferenciados de los Zen5 como los cores E de los cores P en las arquitecturas híbridas de Intel. La caché L3, por ejemplo, es de 8 MB en los cores Zen5c, frente a los 16 MB de los Zen5. Las velocidades de reloj máximas son menores también.
Los gráficos integrados son los Radeon 880M con 12 CUs y arquitectura RDNA 3.5. También tenemos NPU con arquitectura XDNA y hasta 50 TOPS. Tenemos 32 GB de memoria RAM LPDDR5X-8533: una cantidad generosa a una velocidad elevada, sin posibilidad de ampliación al estar soldada en placa.

En cuanto al almacenamiento, tenemos 1 TB de tipo SSD NVMe PCIe Gen4 x4 con un rendimiento excelente, como veremos más adelante. Una configuración cargada, como puedes ver, para un equipo delgado y ligero como este. Delgado y ligero, pero grande, no lo olvides. La pantalla de 16’’ no es para tomarla a broma.
Esta pantalla viene con el panel Lumina OLED 3K de 16’’ de ASUS. La resolución de 2880 x 1800 px es excelente, así como el brillo de 500 nits, que llega a los 1.100 nits en modo HDR. Es compatible con el 100% del espacio de color DCI-P3, al menos en las especificaciones y viene validada por Pantone y con certificaciones de luz azul baja. En las pruebas de la vida real veremos cómo se comporta en condiciones de uso del día a día. Como opción podemos pedir que la pantalla sea táctil y compatible con un stylus.
El audio está bien resuelto gracias a Dolby ATMOS y a seis altavoces repartidos por el interior del portátil. También contamos con amplificación de volumen extra a cargo de smart Amp, aunque habrá que manejarla con precaución. No obstante, lo habitual será usar auriculares con cable o Bluetooth para escuchar audio.

Al ser un equipo AMD, no tenemos conectividad Thunderbolt. Pero, USB4 cumple bien con su cometido, con velocidades de hasta 40 Gbps para la transferencia de archivos y datos y compatibilidad con monitores externos. También tenemos HDMI 2.1 TMDS, un USB-A 3.2 Gen2, lector de tarjetas SD 4.0 y Jack de audio de 3.5 mm.
La conectividad inalámbrica contempla Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4. Recuerda que la carga se lleva a cabo mediante uno de los puertos USB-C, con carga de hasta 100W Power Delivery si se usa el adaptador adecuado. El que viene con el equipo cumple con esta especificación, al tiempo que presenta un tamaño compacto y ligero, perfecto para llevar a todas partes.

La batería de 83 Whr ocupa gran parte del interior del equipo. La placa base se ha reducido a la mínima expresión, aunque se mantiene el acceso físico a la unidad SSD, lo cual es de agradecer en el caso de que queramos aumentar la capacidad o sustituir la unidad en caso de fallos. No debería haberlos, pero si vamos a usar este portátil durante muchos años, es una ventaja frente a Apple, por ejemplo, que acostumbra a soldar las unidades SSD en placa.
La carga rápida es otra buena noticia, con un 50% de capacidad recuperada tras 30 minutos de estar enchufado. Después veremos para cuánto da la autonomía. Adelantamos que para muchas horas de uso ininterrumpido.

La cámara frontal es compatible con Windows Hello, al tiempo que contamos con tecnologías de seguridad hardware como el chip Microsoft Pluton o la detección de presencia ASUS Adaptive Lock, sin olvidar las tecnologías ASUS AI para la cámara que hacen posible esta detección de presencia a través de la cámara frontal.

La refrigeración ASUS ExpertCool se merece una mención especial: en un grosor casi imposible, ASUS ha empaquetado dos ventiladores, láminas de grafito y cámaras de vapor ultradelgadas, para hacer que el procesador funcione de manera estable y sostenida con regímenes de Vatios muy generosos para el tipo de portátil con el que estamos trabajando. Concretamente, ASUS asegura un TDP sostenido de 28W. Luego lo veremos en las pruebas de la vida real.
El cargador de 100W, como ya decíamos antes, permite cargar prácticamente cualquier dispositivo, especialmente si son compatibles con Power Delivery. No siempre podremos aprovechar los 100W que ofrece, pero permitirá que solo llevemos un cargador en nuestros desplazamientos y lo vayamos alternando para cargar los diferentes dispositivos que estemos usando, como smartphones, tabletas, wearables o powerbanks.

En las pruebas de la vida real veremos si la experiencia cotidiana está a la altura de estas excelentes especificaciones.