Modelo CPU 1: Intel Core Ultra 7 270K PLUS
Modelo CPU 2: Intel Core Ultra 5 250K PLUS
Intel ha presentado sus procesadores Intel Arrow Lake Refresh, bajo el nombre de Intel Core Ultra 200S Plus. Se trata de una puesta al día de la familia de procesadores Arrow Lake para escritorio. Nosotros analizamos el Intel Core Ultra 7 265K allá en noviembre de 2024 y el Core Ultra 9 285K en octubre de 2024 . También analizamos el Core Ultra 5 245K.


Tenemos un Core Ultra 7 270K con una configuración de cores equivalente a la del Core Ultra 9 285K, que era el tope de gama en la generación anterior. El patrón seguido por Intel es el de añadir 4 cores E a las configuraciones Arrow Lake-S originales.
Intel mantiene la estructura de Arrow Lake-S, con chiplets para computación y para la parte del SoC donde encontramos todo lo referente al controlador de vídeo (salvo en la variante F, en la que está deshabilitado) junto con las líneas PCI, el controlador de memoria y el controlador de memoria. La tesela de computación está fabricada con la tecnología TSMC N3B, mientras que la parte del SoC viene con TSMC N6. Como mejora hardware más notable, tenemos un aumento de la frecuencia con la que se comunican los chiplets de computación y memoria, así como compatibilidad con memorias más rápidas.

Intel trae otra novedad a los Arrow Lake-S Refresh: Intel Binary Optimization Tool o iBOT. Se trata de una funcionalidad más relacionada con software que con hardware, con la que Intel estaría tratando de maximizar el aprovechamiento de su arquitectura Arrow Lake.
Después veremos cómo se traduce su activación en el rendimiento de aquellos juegos para los que existe la posibilidad de activar iBOT. En principio, no somos especialmente afines a tener que activar o desactivar manualmente funcionalidades para mejorar el rendimiento de un procesador. Es como los descuentos que hacen en las compañías energéticas: deberían activarse automáticamente si tan beneficiosos son, sin necesidad de que el usuario tenga que preocuparse de nada, salvo beneficiarse de ello.
Con todo, hemos de decir que la arquitectura Arrow Lake-S nos gustó en su momento y nos sigue gustando ahora, a pesar del tiempo transcurrido desde su lanzamiento, a la espera de que llegue un relevo generacional más contundente que un “refresh”.

Las placas base con los chipsets de las series 800 siguen siendo compatibles con los nuevos Arrow Lake-S Refresh, aunque Intel abre la puerta a nuevos modelos de placas con mejoras en la compatibilidad con memorias más rápidas hasta 7.200 MT/s (oficialmente) y hasta 8.000 MT/s extraoficialmente. También habrá placas compatibles con módulos 4R CUDIMMS con hasta 128 GB de capacidad por ranura.
Nosotros hemos probado dos de los tres procesadores que llegarán al mercado en una primera instancia como Arrow Lake-S Refresh. También se han presentado en estos días los procesadores Intel Core Ultra 200HX Plus para portátiles gaming. Esencialmente, se trata de procesadores Arrow Lake-S de escritorio, adaptados en apartados como el zócalo o los TDPs o las opciones de conectividad, para su funcionamiento en laptops.

Tendremos que esperar a ver a qué precios se comercializan estos procesadores Arrow Lake-S Plus (refresh) para valorar de un modo determinante la conveniencia o no de adquirir estos procesadores. También habrá que ver cómo se quedan de precios los Arrow Lak-S de primera generación, así como los procesadores AMD Ryzen de escritorio.
Por lo pronto, Intel ha introducido pocas mejoras en el hardware propiamente dicho, aunque son mejoras relevantes de cara a la plataforma, más que al rendimiento de los cores. En la parte software, las optimizaciones de software, de momento, hay que tomarlas con precaución. Son una buena iniciativa de forma conceptual, aunque las mejoras de rendimiento son marginales en muchos casos. Al menos aún.

En cualquier caso, en estas páginas haremos un recorrido por el rendimiento de estos mejorados procesadores Arrow Lake-S de Intel, bajo el epígrafe de ese “Plus” que indica que estamos ante un refresh de la arquitectura con mejoras en aspectos relevantes, pero no necesariamente determinantes a la hora de decidir una renovación completa de nuestro hardware.
El foco está puesto en el gaming, pero estos procesadores también son, por supuesto, aptos para montar equipos para productividad, especialmente cuando se combinan con una GPU dedicada para tareas como la edición o autoría multimedia, o el trabajo local con modelos de IA.
Por cierto, si estabas pensando en un potencial Core Ultra 9 290K Plus, olvídate. Este procesador no verá la luz, salvo cambios de muy última hora. No parece que Intel esté interesada en competir por un liderazgo indiscutible de rendimiento. No parece, además, que Arrow Lake-S permita integrar más cores en su silicio con la tecnología de fabricación actual. Ni más megahercios.