La escasez en la memoria DRAM ha afectado al precio de la memoria RAM, encareciendo este componente en algunos casos hasta el 400%. Esto ha llevado a algunos gamers a optar por hardware de menor gama e incluso de la anterior generación y es por eso que queremos poner a prueba la diferencia a día de hoy en esta comparativa entre memoria DDR5 y DDR4 con diferentes juegos.

Para llevar a cabo dicha comparativa la plataforma Intel LGA 1700 es ideal, ya que nos ofrece procesadores con doble controladora y podemos emplear el mismo chipset y procesador con memorias DDR4 y DDR5. El procesador elegido es un Intel Core i5-12400F. Es un procesador Alder Lake-S con 6 núcleos de rendimiento que no integra tarjeta gráfica.

La configuración busca analizar un equipo gaming del segmento de entrada, con una configuración centrada en la relación rendimiento/precio. Es por eso que empleamos dos placas GIGABYTE Micro-ATX con el chipset B760. En concreto contamos con una GIGABYTE B760M E compatible con DDR5 y una GIGABYTE B760M D3HP compatible con DDR4.

La tarjeta gráfica elegida es una GIGABYTE GeForce RTX 5060 WINDFORCE OC 8G. La escasez de chips de memoria no sólo ha afectado a los módulos de memoria RAM. La memoria VRAM también se ha encarecido. Los modelos de GPU de gama de entrada como esta GeForce RTX 5060 han capeado mejor el aumento de precio debido a su menor memoria VRAM, es por eso que optamos por este modelo de GPU con vistas a jugar con una resolución 1080p.

A día de hoy teniendo en cuenta la velocidad y el precio de los módulos de memoria RAM DDR4 nuevos, no tiene sentido optar por algo inferior a 3200 MHz CL16 o 3600 MHz CL18. No obstante podríamos tener módulos antiguos más lentos como es nuestro caso, o incluso ofertas de segunda mano a precios sensiblemente inferiores. Vamos a aprovechar un kit de 16 GB en dos módulos que teníamos guardado en el almacén de nuestro laboratorio de pruebas para ver el impacto en el rendimiento gaming.
