Gama de entrada
El precio de un procesador de gama de entrada actual arranca en unos 60€. Aunque hablamos de procesadores de sobremesa, si no contamos ya con componentes y queremos un equipo sencillo, podemos plantearnos un miniPC. Tenemos opciones con procesador AMD Zen 3 o Intel Alder Lake de 6 u 8 núcleos totalmente equipados a partir de unos 500€. Más allá del tamaño del equipo, las posibilidades de ampliación o reutilización de componentes distan de lo que un PC a piezas nos ofrece, pero el precio es comedido para un equipo completo. Como ejemplo tenemos en Amazon este Geekom con un Ryzen 5 7430U.
Como punto de partida un Ryzen 3 3200G o 3400G nos va a costar poco más de esos 60€. En las APU de AMD nos vamos a encontrar con nomenclaturas que difieren respecto a los procesadores sin sufijo G. En lugar de tener un Zen 2 Matisse fabricados con tecnología de TSMC de 7 nm, se trata de un Zen+ con código de nombre Picasso y litografía de 12 nm. En cualquier caso son procesadores de 4 núcleos y 8 hilos de ejecución que cumplen para un PC básico y el Ryzen 3 3400G aparece en nuestro radar por debajo de 70€. El TDP es de 65W, sensiblemente más alto que los 15W del Ryzen 5 7430U. Por supuesto será fundamental tener salidas gráficas en la placa base que acompaña a la APU.

Como procesador de gama de entrada gaming nuestra recomendación es el Ryzen 5 5500. Es una CPU que podemos encontrar por menos de 100€ muy solvente para un uso general y una interesante opción para gaming junto con una GPU de gama de entrada. 16 GB de memoria DDR4 y una tarjeta gráfica de 8 GB serán un combo asequible, dentro del margen de precios al alza en que nos encontramos. Su TDP también es de 65W. Es interesante para actualizar equipos AM4. No necesita una placa base potente, aunque el PCIe 4.0 es algo a valorar con el chipset B550.
Gama media
Por encima de 100€ un Ryzen 5 5600 o 5600X nos ofrecen un extra de caché frente al Ryzen 5 5500 que agradeceremos en configuraciones gaming. En rendimiento/precio, 6 núcleos es el punto dulce en un procesador gaming, pero como no todo es gaming, un Ryzen 7 5700 puede estar muy cerca en precio y tiene 8 núcleos, así que es un procesador a tener en cuenta para estaciones de trabajo o incluso para gaming y streaming. De nuevo, si su versión X está cerca en precio al Ryzen 7 5700, merece la pena un poco más de frecuencias de reloj.

Como opción Intel el Core i5-12600K es una opción para gaming con 6 núcleos de rendimiento y 4 eficientes. Puede ser más interesante para productividad, ya que tiene controladora dual, con lo que podremos utilizar memoria DDR4 como en AM4, pero además contaremos con tarjeta gráfica integrada. La APU Ryzen 5 5600G es una interesante opción para un equipo gaming casual o para un equipo que requiera para otras tareas cierta potencia en los gráficos integrados. Es un procesador que podemos encontrar por debajo de 200€.

El Core i5-12600K puede llegar a consumir cerca de 200W, pero sigue siendo un procesador que se mantiene a raya con un disipador económico. Aunque sea un procesador K con opciones de overclock, podéis acompañarlo con una placa base DDR4 con chipset B, sin descuidar el modelo. Las APU de AMD están un poco capadas frente a su misma nomenclatura y no son la CPU ideal para gaming con GPU dedicada, pero podrían ser una opción para empezar a jugar a títulos menos exigentes si el desembolso de la tarjeta gráfica se os hace demasiado cuesta arriba. La controladora PCIe del Ryzen 5 5600G es 3.0, así que si tenéis una placa base B450 y no vais a necesitar más rendimiento gráfico, puede ser una excelente opción para actualizar el procesador.
Gama media/alta
Dando el salto a DDR5 con las últimas plataformas, el Ryzen 5 9600X es un procesador gaming muy capaz con un consumo comedido y fácil de refrigerar. Ronda los 200€, un precio competitivo, aunque por supuesto tiene el sobrecoste en memoria frente a DDR4. Si vamos a montar un equipo gaming desde cero, tendremos no obstante una plataforma más duradera con AM5.
En torno a 300€ el Core Ultra 7 265KF es una opción muy interesante para gaming con un extra de rendimiento multi-hilo. Si no vamos a necesitar rendimiento gráfico su opción con tarjeta gráfica integrada cuesta poco más, así que es una excelente opción para una estación de trabajo.

Con memoria DDR4 sería muy interesante que hubiera stock de los Ryzen 9 5900 o 7 5700X3D, procesadores que se refrigeran bien por aire y son interesantes opciones de actualización, incluso para montar de cero. Lamentablemente cuestan mucho de encontrar. Adentrándonos en gama alta podríamos contemplar como actualización un Ryzen 9 5950X sin necesidad de refrigeración líquida, aunque sí de un buen disipador y una placa con VRM de calidad. Su precio supera los 300€. Si tenéis una plataforma LGA1700 con placa base competente y refrigeración líquida, podéis dar un salto en multitarea con un Core i9.
Gama alta
En terreno de los 400€ podemos optar por el rey emérito del gaming: un Ryzen 7 7800X3D. Tiene 8 núcleos y un extra de caché apilada aportando mejoras en latencia y rendimiento en juegos de la que se benefician muchos juegos. Es refrigerable por aire, aunque os recomendamos un disipador de gama alta y una caja con alto flujo de aire. Su sucesor ha mejorado la ubicación de esta 3D V-Cache, lo que ha mejorado las temperaturas y ha llevado a AMD a desbloquear opciones de rendimiento frente a su predecesor. El Ryzen 7 9800X3D también hace valer su posición y puede costar sobre un 50% más.
Por su relación entre rendimiento y precio, para estaciones de trabajo, el Core Ultra 7 265K que os hemos recomendado en el apartado anterior no tiene rival. Si queréis dar un salto el Core 9 Ultra 285K se acerca a los 600€, y tendremos que acompañarlo de refrigeración líquida, como mínimo con un kit de calidad y radiador de 240 mm. Para un uso mixto, con un precio por encima, pero con un alto rendimiento multinúcleo y la bondad de la 3D V-Cache el Ryzen 9 9950X3D os lo recomendamos también junto a refrigeración líquida. Nos acercamos a los 700€ y es más complicado de afinar a la hora de configurarlo, ya que solo tiene caché apilada en un chiplet, pero aunque en multitarea pueda estar por debajo del tope de gama Intel poniendo todo en la balanza nos parece el ganador. Por supuesto estas dos opciones más entusiastas merecen una placa base acorde.
