Introducción
Estamos muy familiarizados con las soluciones NAS de QNAP, aunque esta compañía también desarrolla otras soluciones, como las de videovigilancia. En cierto modo, no se trata de soluciones demasiado distantes en cuanto a principio de funcionamiento. En concreto, podemos ver a las soluciones de videovigilancia (VMS o Video Management System) como un caso particular de uso de un NAS.

En un NAS tenemos un sistema de almacenamiento en red, junto con aplicaciones y servicios que permiten acceder a los contenidos de un modo “inteligente”. Es posible ver, buscar y organizar imágenes. O ver vídeos en streaming bajo la modalidad de servidor multimedia. Es factible crear documentos o hacer búsquedas y compartirlos. Se pueden crear servicios web o configurar sistemas de gestión de contenidos (CMSs), etcétera.
En un VMS, también tenemos almacenamiento, aunque orientado específicamente a la grabación y organización de los vídeos capturados por una o varias cámaras conectadas en red en escenarios de videovigilancia (NVR o Network Video Recording) junto con las aplicaciones y servicios orientados a detectar eventos en los vídeos, generar alertas, configurar el movimiento de las cámaras compatibles con tecnología PTZ (Pan, Tilt, Zoom), etcétera.

Tradicionalmente, las soluciones de videovigilancia se construyen combinando un sistema de grabación de vídeo en red y un sistema de gestión de los vídeos. QNAP, con el TVR-AI200 16ch, combina en un único appliance ambas tecnologías, facilitando la puesta a punto y el uso de un sistema completo de videovigilancia con hasta 16 cámaras conectadas.
La solución diseñada por QNAP permite tanto el despliegue único aislado de Internet, con direcciones IP separadas para las cámaras, como la gestión centralizada de uno o múltiples sistemas TVR-AI200, con almacenamiento remoto en un NAS configurado para tal fin. De este modo, se puede tener copia de respaldo de los streams de vídeo capturados por las cámaras para un procesamiento más elaborado y centralizado, así como la posibilidad de gestionar remotamente la videovigilancia de oficinas, infraestructuras o delegaciones.
Una de las ventajas de este sistema radica en que tenemos 16 puertos para 16 videocámaras, sin necesidad de pagar licencias adicionales. El equipo viene con las licencias de por vida para conectar hasta 16 cámaras y gestionarlas.
Descripción del exterior
El QNAP TVR-AI200 16ch tiene una estética claramente profesional. Es decir, no hace ningún alarde estético más allá de cumplir con su función. La caja es metálica y esconde la electrónica necesaria para procesar sus 16 fuentes de vídeo a través de sus respectivos puertos Ethernet con PoE. De este modo, las cámaras pueden conectarse mediante un único cable sin necesidad de tener enchufes cerca.

El equipo puede montarse tanto en rack como en una mesa. En la parte frontal tenemos indicadores LED de funcionamiento y un puerto USB para almacenamiento externo. En la parte trasera tenemos los 16 puertos Ethernet con PoE, así como un puerto WAN Ethernet, dos puertos USB, uno HDMI, Kensington Lock, toma de alimentación, interruptor de encendido/apagado, reset, así como un ventilador para refrigerar el interior, que se complementa con otro segundo ventilador en un lateral.


En el otro lateral tenemos una rejilla para la circulación del aire. El color negro confirma esta identidad profesional. Lo ideal, en cualquier caso, es tener a esta unidad tan fuera de la vista como sea posible. Lo último que se necesita en un sistema de videovigilancia es que la unidad encargada de almacenar en primera instancia las grabaciones sea sustraída. Si tenemos copia de respaldo en otro NAS, sería menos problemático, pero si se trata de un sistema sin conexión a Internet que funciona en local, la situación es diferente.

Los puertos USB y HDMI de la parte trasera, por otro lado, permiten la conexión de un monitor, teclado y ratón, en escenarios de gestión local, en la que el TVR-AI200 estaría desconectado de Internet. Si hacemos uso de la conexión WAN, podremos hacer una gestión remota completa a través de la propia interfaz del TVR-AI200 y de la aplicación QVR Pro Client.


Descripción del hardware
Si nos centramos en el hardware, encontramos una fuente de alimentación de 190W, aunque 130W están reservados para los puertos PoE. El consumo del procesador, la memoria y las unidades de disco, será bastante menor. En torno a unos 25W. La disipación del procesador ARM quad-core Cortex-A55 es pasiva, de hecho, con el permiso de los ventiladores de la carcasa. La cantidad de memoria instalada y máxima es de 4 GB.

Hay espacio para dos unidades de almacenamiento de 2.5’’ o 3.5’’, que se fijan al interior de la carcasa a través de los correspondientes tornillos. Esta unidad no es un NAS, por lo que el almacenamiento está diseñado para ofrecer una funcionalidad adecuada a la grabación de vídeo exclusivamente. La interfaz de uso y configuración del NAS está ajustada a esta funcionalidad, de hecho, aunque guarda muchas similitudes con la estética del sistema QNAP QTS. El firmware es el TVR-OS (QNE-Embedded).

El hardware limita las funcionalidades de análisis de vídeo mediante IA, por ejemplo, lo cual se refleja en las posibilidades de configuración en el reconocimiento facial o el conteo de personas. Quienes busquen un mayor control de los streams de vídeo mediante tecnologías de análisis avanzadas, tendrán que pensar en sistemas más ambiciosos (y más caros también).


El procesador ARM no es que sea especialmente potente, pero cumple con su cometido para la tarea encomendada a este dispositivo. Siempre teniendo en cuenta las limitaciones en cuanto a las funciones de IA que podemos configurar en las diferentes cámaras que tengamos conectadas al TVR-AI200.
Hay que destacar que el equipo es prácticamente Plug & Play. La compatibilidad con protocolos estándar como ONVIF o la compatibilidad nativa con miles de modelos de cámaras facilita mucho el proceso de puesta a punto del equipo para escenarios en los que es conveniente tener un mínimo producto viable en cuestión de minutos. Después ya habrá tiempo para refinar los parámetros de configuración y monitorización. Pero, la puesta en funcionamiento, especialmente en un escenario de sede única sin acceso remoto, es muy fácil. Además, recuerda que se pueden usar 16 cámaras, sin que haya que pagar licenciamiento adicional alguno. Nada de costes ocultos.