Una de las claves para ahorrar en nuestro PC gaming es elegir sabiamente la plataforma. El aumento de precio de la memoria RAM se ha dado en mayor medida en los módulos DDR5. Un kit básico de 16 GB cuestaya unos 300€ y los kits de 32 GB y 6000 MHz que han acompañado a tantas configuraciones gaming AM5, ya no podemos considerarlos como punto dulce a un precio de más de 400€.

Apretarse el cinturón en cantidad y rendimiento de memoria RAM es una de las claves para poder montar un equipo gaming sin dejar temblando nuestra cuenta corriente. Un kit de 16 GB DDR4 de 3200 MT/s y CL16 cuesta unos 150€, así que esta sería nuestra elección lógica.
Lógicamente optar por memoria DDR4 nos cierra la puerta de las últimas plataformas. Nuestra recomendación es que optéis por un Ryzen 5 5600 o su versión X para la plataforma AM4, o un Core i5-12400F para la plataforma LGA1700. El Ryzen 5 5500 tiene un precio muy ajustado, pero tiene la mitad de caché L3 y eso es algo que se nota en el rendimiento gaming.

Dando un salto en multihilo con 2 núcleos más o añadiendo 4 E-cores a los 6 de rendimiento en el caso de Intel, pero con opciones que todavía podemos encontrar por debajo de 200€ y son refrigerables con un disipador con ventilador de 120 mm de 30€, tenemos el Ryzen 7 5700X y el Core i5-12600K.
Para los procesadores AM4 tenemos opciones por algo más de 100€ con chipset B550. No son procesadores exigentes, así que a partir de una Gigabyte B550 GAMING X V2 vamos servidos, aunque no tiene demasiados puertos USB. En formato mATX podemos optar por la Asus TUF GAMING B550M-PLUS o si queremos Wi-Fi por la Gigabyte B550 ATX AM4 EAGLE WIFI6.

Para acompañar a los procesadores Intel Core manejamos el mismo presupuesto que con AMD, de entre poco más de 100€ y 150€. El punto de partida es una MSI PRO B760-P DDR4 II. También con chipset B760 y Wi-Fi podemos adquirir la MSI B760M GAMING PLUS WIFI con formato mATX o en ATX la MSI B760 GAMING PLUS WIFI.