Fabricante: MSI
Modelo: DP10 MSI PRO DP10 14M
Procesador: Intel(R) Core(TM) i7-14700, 8P + 12E, 28 hilos
Gráfica: Intel(R) UHD Graphics 770
Memoria: 2 x 8 GB DDR5-5600
Almacenamiento: Phison 1TB ESR01TBTCCZ-27J-2MS
Volumen: 1,1 litros
Empezamos 2026 con el análisis de un interesante equipo MiniPC, un factor de forma que ha sabido adaptarse a las diferentes generaciones tecnológicas a lo largo de los años, beneficiándose de tendencias como la miniaturización de componentes o la mejora en su eficiencia energética y en otras métricas como el rendimiento por Vatio.

En cierto modo, un MiniPC puede verse como un portátil sin pantalla, teclado y ratón. De hecho, en no pocos casos, los componentes que se esconden “bajo el capó” de estos MiniPCs son componentes de portátiles en placas base diseñadas ad hoc para la ocasión. En el caso que nos ocupa, sin embargo, no es así y tenemos una combinación de componentes de PC de sobremesa y portátiles, donde destaca el procesador Intel Core i7-14700 Raptor Lake, con zócalo LGA 1700, teóricamente reemplazable al no estar soldado. La memoria RAM viene en formato SO-DIMM DDR5-5600 con dos módulos, mientras que la unidad SSD es NVMe PCIe Gen4 x4.
Así pues, el MSI PRO DP10 14M, es un Mini PC más contundente y voluminoso que los Mini PCs con procesador portátil, con 1,2 Kg de peso y 18 x 19 x 3,5 cm. Con todo, sigue siendo un Mini PC, pensado para y por la productividad empresarial.

El equipo tiene unas dimensiones equiparables a las de una placa base Mini ITX, con un sistema de refrigeración de tipo blower, con abundantes entradas y salidas de aire. No tenemos una GPU dedicada, aunque el TDP del procesador es suficientemente elevado como para precisar de un sistema de refrigeración solvente. Estamos ante un equipo pensado para soluciones profesionales, todo sea dicho, donde la prioridad es la robustez y la fiabilidad, con un rendimiento tan elevado como sea posible sin comprometer estas variables. La eficiencia energética es otro apartado clave en este equipo, con un apartado dedicado específicamente en software para la gestión del consumo, cálculo de consumos acumulados y ajustes de ahorro de energía avanzados, entre otras funcionalidades.

El MSI PRO DP10 cuenta con un generoso repertorio de conexiones, tanto en la parte frontal como la trasera, con cuatro puertos USB-A y uno USB-C en el frontal, más el jack combo de audio y el botón de encendido. En la parte trasera hay otros cuatro puertos USB-A 2.0, más dos HDMI 2.1, uno de ellos Power Link. Power Link es una tecnología de MSI que hace que, al encender un monitor conectado a ese puerto, el Mini PC se encienda también. Tenemos también un puerto DsiplayPort, así como dos RJ45 Ethernet 2.5 GbE. Podemos acoplar una antena inalámbrica en el conector de la parte trasera para sacar el máximo partido a la conectividad Wi-Fi 6 integrada.

El MiniPC puede ubicarse tanto en posición horizontal como vertical, y sus dimensiones hacen que sea óptimo para su instalación en escritorios con poco espacio libre, para aplicaciones que no precisen de un rendimiento de GPU especialmente importante. Recuerda que solo tenemos una iGPU en esta configuración, lo cual limita el ámbito de uso a escenarios donde lo que prime sea el rendimiento de la CPU.

La fuente de alimentación de 120W va sobrada en cuanto a potencia. El consumo máximo de este Mini PC no llegará a estos 120W con la configuración probada. Si conectamos un elevado número de periféricos de los puertos USB, puede que nos acerquemos a ese límite, pero no debería ser habitual que eso sucediese. Es una fuente convencional, sin ningún refinamiento en cuanto a reducción de tamaño o peso.

Después veremos el alcance del rendimiento de CPU, así como el de otros componentes. Por lo pronto, nos quedamos con una primera aproximación general. Como en todos los Mini PCs, tendremos que hacernos con una pantalla, así como con un teclado y ratón para su puesta a punto y uso cotidiano. Podremos conectar varias pantallas, sin problemas, en configuraciones con hasta tres monitores incluso.