Al tratarse de un panel IPS vamos a buscar fugas de luz en nuestras pruebas. No se trata de un monitor gaming, así que el apartado de prueba de juegos no va a estar presente. El software seleccionado para este tipo de pantalla es el MSI Productivity Intelligence.

OSD y software.
El control del OSD por botones es menos cómodo que el que ofrecería una palanca, pero en este caso tenemos soporte de software, algo especialmente interesante para controlar el KVM, que podremos elegir entre el upstream del USB tipo B o el USB tipo C. Este último tiene carga de 65W, por lo que podremos conectar un portátil y alimentarlo al mismo tiempo. El Power Delivery es desactivable y los botones de navegación se pueden configurar para manejar el volumen o el KVM cuando no estamos dentro del OSD.





En el software MSI Productivity Intelligence tenemos un perfil estándar y podremos crear otros. En la ventana principal está la selección de los 7 modos de imagen, una alarma con 4 temporizadores, las pruebas Eye-Q Check con test de ergonomía, de astigmatismo y la rejilla de Amsler para detectar posibles problemas de visión. Hay un apartado para dividir la pantalla. También podremos extenderla en el apartado de herramientas, en el que controlar teclado y ratón. El software permite crear atajos de control.






Bleeding, glow o fallos en la imagen.
Con el brillo al máximo no se aprecian fugas de luz ni siquiera con la luz apagada. No apreciamos tampoco ningún píxel muerto ni un nivel de glow fuera de lo normal para un panel IPS. Ninguna pega en cuanto a posibles fallos.

Uniformidad de brillo.
Sobre el papel tenemos 400 nits. De hecho cuenta con certificación VESA Display HDR 400. Como es normal en el centro tenemos un mayor nivel de brillo por su iluminación tipo "edge". En la esquina superior derecha tenemos un nivel de brillo un poco más alto y en la opuesta justo lo contrario, con unos 25 nits por encima y por debajo.
Cobertura de color.
Las especificaciones para la cobertura de color son del 99% para sRGB y del 92% para DCI-P3 bajo el estándar CIE1976. Según nuestro colorímetro estamos un poco por debajo en P3, marcando casi un 85%. El panel es de 8 bits con FRC, de modo que tenemos 10 bits al seleccionar wide gamut activando HDR.

Calibración del monitor.
El contraste tiene una relación 1096:1. No tenemos especificación de este dato con el que en cualquier caso no tenemos ninguna pega, este nivel de contraste está bien para su tipo de panel. El brillo como hemos podido ver en el apartado de uniformidad alcanza los 394 nits. Tras la calibración la desviación del color blanco no es perfecta pero está suficientemente bien.


Experiencia de vídeo.
El panel tiene un tiempo de respuesta de 4 ms y 100 Hz de frecuencia de refresco. Tiene una calidad de imagen bastante decente. No es el mejor panel IPS que hayamos probado, pero para un monitor de 300€ con KVM integrado está bastante bien. La experiencia HDR no es completa, pero se hace disfrutable. Podemos ver alguna serie o película en nuestro despacho y ver algún vídeo con HDR en la oficina con buena viveza de colores. Los altavoces integrados dentro de lo que son y con todas sus limitaciones, no suenan mal.
