Para probar la solución QNAP High Availability hemos recreado un escenario siguiendo las directrices descritas por QNAP. Como es habitual, QNAP pone a disposición de los usuarios una amplia documentación sobre sus soluciones y servicios. Y este caso no es una excepción. La guía de inicio rápido de High Availability Manager, la aplicación desde la cual se crean y configuran los clústeres de HA,
Hemos usado dos QNAP TVS-h474 idénticos, con el mismo sistema operativo y unidades de almacenamiento, conectados a un switch siguiendo las indicaciones para crear un clúster Activo – Pasivo de HA. La versión de QuTS es la misma en ambos NAS. En el NAS de producción, instalamos algunas aplicaciones, incluyendo, por supuesto High Availability Manager, así como configuramos un servidor web con una aplicación sencilla consistente en un contador que se incrementa cuando pulsamos la tecla P.
También cargamos algunos archivos en una carpeta compartida, asumiendo que el almacenamiento compartido de archivos será el escenario de uso más frecuente para las PYMES. Estos NAS son potentes, pero no tanto como para sostener un servidor web de aplicaciones que tenga que enfrentarse a una demanda de tráfico exigente. En cualquier caso, la experiencia con el servidor web nos ha ayudado a entender mejor el funcionamiento de QNAP HA en un escenario Activo – Pasivo.

Pie: Los dos NAS empleados para esta prueba de QNAP HA son iguales, con 8 GB de RAM y con idéntico almacenamiento. Los NAS están conectados a un switch, con dos IPs estáticas diferentes y conectados entre sí a través de un cable de red, que será el que se encargue de gestionar la sincronización de datos, así como llevar cuenta del estado de los nodos del clúster.
Si hay un aspecto que nos ha parecido especialmente interesante a la hora de configurar el clúster HA Activo – Pasivo de prueba, ese ha sido el de la facilidad de la configuración. Partiendo de una instalación correcta de los cables de red, así como de la puesta a punto de dos NAS idénticos, lo único que hay que hacer, en esencia, es lanzar High Availability Manager en el NAS que tengamos en producción y proceder con el asistente a través de un técnicamente muy asequible paso a paso.
La modalidad Activo – Activo es posible que sea más compleja de poner a punto, pero la Activo – Pasivo es una delicia. En el nodo activo hemos instalado un buen número de aplicaciones de la tienda de apps de QNAP sin reparar en la lista de compatibilidad con HA, sin que tuviéramos conflictos en ningún momento. Sin olvidar que hemos activado el servidor web con una sencilla app consistente en un contador simple que creamos usando la IA generativa de Claude, todo sea dicho.


Pie: El entorno de pruebas está configurado siguiendo las indicaciones para la puesta a punto de un clúster activo - pasivo. Es importante configurar bien las conexiones de red en los NAS para que el asistente de HA Manager las identifique correctamente.
El asistente nos pide unos pocos datos, como la elección de las conexiones para el clúster y para el latido. Esta última es una conexión directa entre los dos NAS que es la que permite a HA Manager detectar el estado de los NAS, así como transferir los datos que se tienen que sincronizar entre el nodo activo y el pasivo. Es importante haber realizado las conexiones de los NAS usando las indicaciones de la guía de puesta a punto para que el asistente no tenga problemas identificando los NAS y las direcciones IP. .
Tras haber definido el clúster, HA Manager configurará el NAS pasivo para que funcione como imagen del NAS activo, de modo que las aplicaciones, archivos y servicios que tengamos en el NAS activo estén disponibles en el NAS pasivo en el caso de que se produzca algún error en el NAS activo.

Pie: La configuración del clúster está OK, como se puede ver en el resumen obtenido tras completar los pasos del asistente.
En el caso de que se detecten errores de funcionamiento en alguno de los dos NAS, HA Manager advertirá sobre esta circunstancia para que solventemos el problema, ya sea de hardware, de software o de conectividad de red.
Si el NAS en el que se produce el error es el activo, el NAS pasivo tomará automáticamente el rol de NAS activo, por lo que podremos continuar la actividad tras poco menos de dos minutos de tiempo, que es el que precisa el sistema para levantar los servicios y aplicaciones en la red. En nuestro caso, teníamos un servidor web con el sencillo contador que habíamos creado con Claude, así como un servidor de archivos con una carpeta compartida.

Pie: En nuestro entorno de pruebas, además de crear una carpeta de archivos, hemos puesto en marcha un servidor web con un sencillo contador creado con el generador de código de Claude AI.
Lo único que tuvimos que hacer es apuntar tanto la web como el acceso a los archivos a la dirección IP del segundo NAS, que ahora es el activo, para seguir usando las aplicaciones, servicios y archivos. En nuestro ejemplo, lo que hicimos fue apagar a lo bruto el NAS activo. Tras encenderlo, HA Manager detectó la situación, mostrando que el NAS había vuelto a estar disponible. Si hubiera habido algún problema con las unidades de disco, tendríamos que haber sustituido las unidades defectuosas para recuperar el clúster. En este caso, HA Manager, al no haber errores de hardware, reconstruyó el clúster sin más y devolvió al NAS activo original su rol.


Pie: Tras recuperar la conexión, el sistema devolvió los NAS a su rol original y el clúster volvió a funcionar como si no hubiera pasado nada. Si se realizan cambios en el NAS activo durante el tiempo de recuperación, se transferirán al nodo pasivo, que luego volverá a ser el activo.
El funcionamiento de HA Manager ha sido sencillo, efectivo y rápido. En el caso de que hubiera habido problemas de hardware en ambos NAS a la vez, la situación sería más compleja de manejar, pero hablamos de una circunstancia muy poco probable en la vida real. En cualquier caso, para entornos críticos que precisen de una protección más exigente hay soluciones más adecuadas y costosas. Sin ir más lejos, la solución HA Activo – Activo de QNAP, que se queda fuera del ámbito de este artículo, orientado a PYMES o profesionales liberales. O también podemos configurar clústeres secundarios con una redundancia aún mayor en caso de fallo o de precisar tareas de mantenimiento.