Los procesadores en Socket A entregados en la actualidad por AMD vienen con el multiplicador bloqueado de fábrica, con lo que para overclockar nuestra CPU debemos forzar el FSB de la placa base, pero topamos con una limitación del KT133 (el chipset mayoritario para estas CPU’s), estos chipsets no son estables cuando subimos el FSB más de un 7 ó 10 % por lo que nos limita las posibilidades.
Nuestro objetivo para conseguir exprimir al máximo nuestra CPU será desbloquear el multiplicador para poder “jugar” tanto con el multiplicador para aumentar en pasos mayores la frecuencia hasta encontrar el límite de nuestra CPU.
Debemos saber que cada unidad de procesador tiene un límite diferente a cualquier otra, en la actualidad existen procesadores AMD fabricados con interconexiones de aluminio (verde) o de cobre (azul), en función del tipo de CPU que consigamos conseguiremos mejores o peores resultados.
También debemos saber que todos los modelos de placa base no incorporan soporte para alterar el multiplicador, por ello deberemos asegurarnos de que nuestra placa lo permite antes de realizar modificaciones en la CPU.