El posicionamiento de Huawei en el momento actual no está exento de dificultades derivadas del bloqueo impuesto por la administración de los Estados Unidos. Sin embargo, la gama de productos que ofrece sigue siendo competitiva gracias al buen hacer de la compañía y su compromiso con el I+D.
Además, hay que tener en cuenta que el mercado local en China y Asia permite sostener cifras de ventas sumamente lucrativas, incluso sin tener en cuenta las cifras de otros mercados. No hay que olvidar que Huawei nunca tuvo una presencia significativa en Estados Unidos, e incluso sin presencia en ese mercado estuvo a punto de conseguir el liderazgo en ventas de smartphones allá en 2017.

Huawei es capaz de “sacar petróleo” de sus procesadores Kirin, a pesar de ser chips con una arquitectura muy veterana. Hasta el punto de hacer que sus dispositivos móviles y tabletas ofrezcan una experiencia de uso notable, con la excepción del gaming. Las comunicaciones móviles 5G están deshabilitadas en Europa, eso sí, aunque están presentes en el SoC.
Los wearables son excelentes. El único “pero” es la ausencia de pago con NFC, aunque parece que en pocos meses estará disponible una pasarela de pago que permita habilitar esta funcionalidad de un modo parecido a como se consigue ahora en los smartphones con Curve.
El cuidado en los materiales y los procesos de fabricación de sus dispositivos en todas las gamas de producto, son marca de la casa, así como los posicionamientos en precio muy ajustados a lo que se ofrece en cuanto a tecnología.

Además, Huawei también controla el sistema operativo de sus productos, al tiempo que cuenta con un ecosistema de servicios muy completo bajo el paraguas de los HMS o Huawei Mobile Services. Tenemos mapas, plataforma de salud, almacenamiento cloud, geolocalización de los dispositivos, identidad de Huawei, tienda de aplicaciones, etcétera.
No podemos olvidarnos de su división profesional, donde encontramos tecnologías de telecomunicaciones como 5G, así como las relacionadas con centros de datos y servidores. También está desarrollando soluciones relacionadas con la aceleración de procesamiento de IA.
En la historia reciente de Huawei, de lo más destacable que encontramos es su trabajo en aras de conseguir la independencia tecnológica en apartados como la fabricación de chips bajo los auspicios de HiSilicon, propiedad de Huawei. La participación de SMIC es fundamental, consiguiendo avances extraordinarios en poco tiempo, como la fabricación de chips con tecnología de 7 nm. Hablamos de los Kirin 9000S, Kiron 9010 y Kirin 91T.

HiSilicon cuenta con sus propios cores Taishan, que vienen con cores Cortex-A510, así como chip gráfico Maleon 910 y NPU DaVinci. La tecnología de 7 nm impone sus limitaciones frente a otras más recientes como las de 4 nm o 3 nm, aunque parece que el camino hacia 5 nm está trazado.
Por lo pronto, Huawei está llevando su bloqueo comercial con una resiliencia excepcional, donde hay lugar para excelentes productos en todas las gamas donde tiene presencia. Incluso el Huawei Pura 70 Ultra es capaz de competir de tú a tú con los flagships actuales basados en chips Qualcomm Snapdragon de última generación. Existen algunos inconvenientes, como el rendimiento en gaming o la ausencia de compatibilidad con Google Wallet o Android Auto tras la instalación de los microG Services, pero se compensan con la excelente calidad fotográfica o la excelente autonomía.
De momento, las tabletas y los wearables presentados recientemente suponen un punto y seguido en la estrategia de Huawei, sin olvidar el Mate X3, con su triple pantalla plegable, que aún no se sabe a ciencia cierta si llegará a Europa, pero supone una exhibición tecnológica extraordinaria y única en su categoría.