Si nos centramos en la configuración interna de este ASUS ROG Zephyrus G14 2024, nos encontramos con una propuesta basada en un procesador AMD Hawk Point, el Ryzen 9 8945HS. Las similitudes con los Phoenix Point son muchas, aunque los Phoenix Point de la serie 8040 viene con aceleración de IA mediante hardware, gracias a las mejoras en la arquitectura XDNA de AMD.
Estamos ante un procesado de 8 cores y 16 hilos con un TDP de 45W nominal, aunque es posible configurarlo desde 35W hasta los 54W. El elemento más diferenciador frente a los Ryzen 7040 es la aceleración de IA mediante XDNA de AMD en el propio hardware del procesador.

Tenemos, en la parte de la GPU, la posibilidad de usar la iGPU en el propio procesador, o bien usar una gráfica dedicada NVIDIA GeForce RTX 4070 Laptop Edition, con 65W de TGP nominal más 25W de TGP dinámico. Es una gráfica con un rendimiento en juegos correcto, pero sin excesos. El TGP nominal es prácticamente la mitad del que tenemos en una RTX 4080 o 4090 Laptop Edition, salvo cuando se activa el boost dinámico. Algo que, en este equipo, no sucede de forma permanente, al no contar con un sistema de refrigeración tan solvente como el de equipos portátiles con un mayor grosor.
Hablando de la refrigeración, ASUS ha hecho un auténtico encaje de bolillos para mantener la temperatura de este equipo dentro de límites razonables. Aquí no hay milagros: un equipo delgado y ligero disipará menos Vatios que un equipo grueso y pesado. Aun así, ASUS ha logrado que este equipo disipe nada menos que 100W conjuntos entre la CPU y la GPU. En el caso de que se ejecuten cargas que estresen la GPU únicamente, tememos un aprovechamiento casi total de los 90W de TGP de la RTX 4070 Laptop, dejando unos 10W para la CPU. Con cargas híbridas de CPU y GPU, ASUS deja 80W para la GPU y unos 20W para la CPU. En cargas de CPU, tenemos unos 70W para la CPU.
Esto se traduce, si hablamos de Cinebench R23 multicore, en que, corriendo FurMark 2.0 y CB R23, Cinebench obtiene algo más de 7000 puntos. Si tenemos sólo a CB R23, con esos 70W, el rendimiento sube a unos 15.000 puntos en multicore. En ASUS Armoury Crate tenemos el modo Turbo seleccionado, eso sí. La temperatura del procesador se mantiene en unos 95 grados centígrados constantes. Es conveniente decir que se trata de valores para pruebas sostenidas en el tiempo durante 10 minutos. Nada mal para ASUS. Además, la bajada de temperatura de la CPU y la GPU cuando cerramos las aplicaciones de testeo, es extremadamente acelerada, posiblemente gracias a la presencia de metal líquido en vez de pasta térmica como elemento para transferir el calor del chip propiamente dicho al disipador integrado en el chip.

ASUS usa la tecnología Tri-Fan, junto con ventiladores Arc Flow, modo 0 dBA silencioso cuando el equipo se configura en modo de ausencia total de ruido, disipación a través de la carcasa, caleoductos de fibra y malla o filtros de polvo para evitar que se interrumpa el flujo de aire.
Si bajamos el Dynamic Boost de la RTX 4070 Laptop al mínimo (5W), la CPU pasa a usar esos Vatios disponibles para aumentar su rendimiento unos 28W, de modo que la suma de Vatios total se mantiene en torno a los 100W de presupuesto termodinámico del equipoi. Punto para ASUS, si tenemos en cuenta que hablamos de un equipo de 1,5 Kg de peso y 1,63 cm de grosor.
En cuanto a estabilidad del rendimiento con el tiempo, ASUS es una máquina de precisión. El equipo mantiene una disipación máxima de 80W en modo manual, con disipación sostenida de 72W – 73W durante largos periodos de tiempo. El sistema de refrigeración no muestra síntomas de “fatiga” o “saturación” en ningún momento cuando tenemos los ventiladores en su velocidad de giro máxima. Lo mismo para la GPU y sus 90W de disipación máxima.
La memoria está generosamente dimensionada, con 32 GB de RAM LPDDR5X-6400 repartidos en sendos módulos de 16GB. El almacenamiento también viene con una capacidad excelente, con 1 TB de almacenamiento SSD NCMe PCIe Gen4 x4.
Recuerda que estamos ante un equipo con un posicionamiento a medio camino entre los creadores de contenido y los gamers con un nivel de exigencia por debajo de los entusiastas, pero más elevado que el de los jugadores ocasionales. La configuración propuesta por ASUS encaja perfectamente en este escenario híbrido, con un rendimiento para creación de contenidos muy bueno, y un rendimiento para gaming bueno, como veremos más adelante en las pruebas de rendimiento.

La pantalla, como viene siendo habitual en ASUS, es un componente destacado de la configuración. Hablamos de una pantalla ROG Nebula Display OLED 3K de 2.880 x 1.800 píxeles, compatible con DisplayHDR 500 y el 100% del espacio de color DCI-P3, con 120 Hz de frecuencia de actualización. Para una diagonal de 14’’ tenemos una notable densidad de píxeles, más un brillo máximo de 500 nits, con 400 nits de brillo para usos convencionales, lo cual está muy bien teniendo en cuenta que hablamos de tecnología OLED.
Que sea un equipo orientado a creadores exige a ASUS que la pantalla tenga una precisión de color excepcional, con Delta E <1, un apartado importante de cara a este escenario de uso. Lo comprobaremos luego en las pruebas de la vida real.
El audio, por su parte, como veremos más adelante en las pruebas de la vida real, es magnífico. Los cuatro altavoces, más las tecnologías de mejora de la calidad del audio presentes, tanto por parte de ASUS (Smart Amplifier, por ejemplo) como por parte de otras compañías como Dolby, permiten a este portátil ofrecer uno de los mejores sonidos del panorama de laptops actual.

La conectividad es otro de los apartados que están bien resueltos en este equipo. Tenemos 2x USB 3.2 Gen 2 de tipo A, USB 3.2 Gen 2 de Tipo C compatible con vídeo, USB4 de Tipo C compatible con vídeo y Power Delivery 3.0 hasta 100W, conector de alimentación propietario de 180W, Jack de audio combo y lector de tarjetas MicroSD UHS-II.

La batería de 73Whr con carga rápida del 50% en media hora es otro componente bien dimensionado. La autonomía no tanto, como veremos más adelante, aunque tampoco es que sea un tiempo de uso especialmente bajo teniendo en cuenta de qué hardware hablamos. Es más bien que no es un tiempo especialmente alto. Con todo, la carga rápida ayuda a compensar un poco este punto.

En resumidas cuentas, no hace falta decir que nos gusta la filosofía de este equipo, tanto en el diseño como en la elección de los componentes de hardware. Usar un procesador AMD tiene sus ventajas, como ofrecer un rendimiento top sin pasar de los 80W de TDP, lo cual ayuda a suavizar el comportamiento termodinámico, algo esencial en un portátil de 1,63 cm de grosor y 1,5 Kg de peso.