En primer lugar podemos comprobar que el FSR 3 nos ofrece un suavizado de bordes bastante competente, podemos comprobar que incluso bajo una resolución 4K que genera muy pocos dientes es efectivo. El precio es aproximadamente un 9% del rendimiento.

La ganancia de rendimiento al aplicar cualquier reescalado es muy alta y, en modo calidad se pierde muy poca definición. A medida que aplicamos un mayor reescalado se pueden apreciar aristas menos definidas, aparecen puntos o barandillas lejanas que dejan de apreciarse.
En el extremo superior izquierdo está el detalle del modo calidad, en el superior derecho el modo balanceado, en la esquina inferior izquierda tenemos el detalle del modo rendimiento y, en la esquina restante, inferior derecha, está el modo ultra rendimiento.

Desde nativo la ganancia de aplicar el modo calidad es del 56% de FPS en Forspoken y un 47,9% en Immortals of Aveum, pasamos no de conseguir 60 FPS medios a superar los 70 en ambos casos.
En modo balanceado la ganancia en Forspoken es del 80% y en modo rendimiento se doblan los FPS. El modo ultra rendimiento es un salto notorio pero, el juego se emborrona y es algo que no recomendamos salvo en caso de extrema necesidad.

Si el modo ultra rendimiento suponía un 158% de ganancia de FPS, con AFMF (AMD Fluid Motion Frames) superamos ligeramente esta cifra, consiguiendo un 75% extra al generar fotogramas frente a nativo y con el modo calidad. Cada salto siguiente nos aporta 20 FPS extra hasta dispararse en modo ultra rendimiento superando los 200 FPS.
En Immortals of Aveum la ganancia es ligeramente inferior, desde modo calidad, al reducir la resolución de renderizado en el reescalado, pasamos de 71 FPS a 79 y 90 FPS en un modo rendimiento que no logra doblar los fotogramas por segundo como Forspoken.

En modo ultra rendimiento conseguimos los mismos 112 FPS que proporciona el AFMF en modo calidad. La generación de fotogramas aporta aproximadamente un 50% de rendimiento en este título, ofreciendo 73 FPS sin reescalado. En modo calidad la imagen apenas se resiente y tenemos otro importante empujón situándose en los 112 FPS.
AMD comentó que la mejor forma de aprovechar el FSR y la generación de fotogramas era partiendo de una base de 60 FPS en monitores de alto refresco. Esto es algo con lo que estamos completamente de acuerdo, es importante que el tiempo entre frames no sea alto aunque, hemos de decir que no hemos visto glitches, incluso por debajo de 100 FPS pero, la fluidez no es la misma que la misma cantidad de fotogramas sin la generación del AFMF.
No es una panacea pero, desde luego que ayudará a muchas GPUs a poder seguir cumpliendo con títulos actuales exigentes y lo más importante: AFMF dará soporte a GPUs Radeon RX 5700 y GeForce RTX 2000 o superiores. Por otro lado debemos señalar que obviamente se añade más latencia al generar fotogramas, así que no os lo recomendamos para juegos competitivos. En aquellos más contemplativos y exigentes como Flight Simulator, esta tecnología es un puntazo.