Si la parte estética y de diseño industrial es importante de cara a posicionar un portátil, la elección de los componentes internos lo es aún más. Además, en un equipo posicionado en la gama económica de equipos gaming, es necesario mirar con lupa qué concesiones se han hecho para mantener un punto de precio adecuado para tal posicionamiento.

El apartado de procesador y memoria está a cargo de una CPU Intel Core i7-13700H. Es un procesador Raptor-Lake H para portátiles con un TDP de 45W. Viene con 14 cores y 20 hilos de ejecución, con 6 cores P de alto rendimiento y 8 cores E para eficiencia. La memoria RAM DDR5-4800 está repartida en sendos módulos de 16 GB para un total de 32 GB. El procesador está bien elegido, teniendo en cuenta el posicionamiento del Acer Nitro 16, con un buen rendimiento de CPU en multi y single core.

La gráfica es una NVIDIA GeForce RTX 4050 Max-Q. El rendimiento en Vatios, según hemos visto en las pruebas, es de 100W. Estamos ante una gráfica con 6 GB de VRAM, por lo que, para “cacharrear” con tecnologías como las de IA generativa de imágenes como Stable Diffusion, tendremos dificultades al ser recomendables 8 GB o más. En cualquier caso, hablamos de un escenario que no todos los usuarios querrán explorar. Pero si es tu caso, tenlo en cuenta.

Tenemos, para el almacenamiento, en el equipo probado, sendas unidades NVMe PCIe Gen4 x4 de 512 GB en modo RAID 0 para un total de 1 TB, lo cual hace que las velocidades de transferencia sean estratosféricas. Es un buen punto, aunque una configuración “sencilla” con una unidad de 512 GB podría servir para la mayor parte de usuarios potenciales de este equipo, salvo que se vayan a instalar muchos juegos de los más top. Teniendo en cuenta el rendimiento y posicionamiento del equipo, quien quiera dedicarse a jugar de un modo “serio”, mejor si optasen por un equipo con una gráfica más potente para que la experiencia de juego fuera más fluida.

Aquí están los puertos del Acer Nitro 16::
- 1x Type-A USB3.2 Gen1
- 2x Type-A USB3.2 Gen2
- 2x Type-C (USB 3.2 Gen 2 (hasta 10 Gbps), DisplayPort sobre USB-C, Thunderbolt 4, carga USB 5 V; 3 A, DC-in 20 V; 65 W)
- 1x HDMI™ 2.1 (8K @ 60Hz / 4K @ 120Hz)
- 1x MicroSD Card Reader
- 1x RJ45
- Intel® Killer™ AX Wi-Fi 6 / Bluetooth 5.1
El transformador es de 330W, aunque podemos cargar el equipo con un cargador USB de 65W. En ese caso, tendríamos que renunciar a un rendimiento pleno del equipo, ya que el consumo de sus componentes (CPU y GPU) por si solos, ya supera los 100W de pico o sostenidos respectivamente.

El sistema de refrigeración no cuenta con tecnologías especialmente novedosas, pero sí es efectivo, en tanto en cuanto permite tasas de refrigeración combinadas entre CPU y GPU de unos 190W – 200W durante unos minutos, para luego estabilizarse en unos 170W (100W para la GPU y unos 70W para la CPU). Para la CPU en funcionamiento únicamente, sin la GPU, el sistema de refrigeración permite que el procesador “se exprese” a hasta unos 112W – 115W de forma sostenida durante unos minutos, para luego estabilizarse en unos 98W -100W. Que no está mal para un equipo como este. Las pruebas las hemos hecho en modo Turbo, eso sí. Para otros modos, tendremos rendimientos más ajustados, dependiendo de si favorecen el rendimiento o el funcionamiento silencioso.
En cualquier caso, la gráfica se “expresa” en todo momento en torno a sus 100W de rendimiento máximo.
La pantalla, como veremos en la parte de las pruebas de la vida real, tiene buena resolución y tamaño, con una frecuencia de actualización de hasta 165Hz. Suficiente para un equipo económico. En la parte de compatibilidad con espacios de color y colorimetría en general, veremos más adelante cuáles son sus limitaciones.
El sonido, por su parte, viene con altavoces de 2W estéreo y con tecnología de procesamiento de audio DTS:X Ultra.