Modelo: Acer Predator Helios Neo 16
Procesador: Intel Core i7-13700HX, 16 cores y 24 hilos
Gráfica: NVIDIA GeForce RTX 4060 Laptop 8 GB
Memoria: 16 GB DDR5-4800
Pantalla: 16, IPS LCD, 2.560 x 1.600 píxeles, 165Hz
Almacenamiento: 512 GB NVMe PCIe Gen4 x4
Peso: 2,8 Kg para un grosor de 2,8 cm
El equipo que traemos a nuestro banco de pruebas entra dentro de la categoría media de equipos gaming. El Acer Predator Helios Neo 16 viene cargado de tecnologías pensadas para satisfacer a una audiencia que busca gaming de calidad 2K, pero sin pretensiones especialmente exigentes, o sin disponer del dinero necesario para acceder a equipos premium de gamas altas y muy altas.
Estos equipos son los más complicados de diseñar para los fabricantes, que tienen que encontrar la combinación mágica de CPU, GPU, memoria, almacenamiento, pantalla, acabados o diseño industrial, capaces de satisfacer a sus potenciales clientes sin pasarse de precio, pero sin quedarse cortos en cuanto a rendimiento.
El Acer Predator Helios Neo 16 integra las tendencias más recientes en equipos portátiles gaming, tanto en sus componentes internos como en el diseño industrial. Sin ir más lejos, lleva una pantalla de 16’’ WQXGA de 2.560 x 1.600 píxeles con 165 Hz de frecuencia de refresco, así como compatibilidad con NVIDIA G-SYNC y tecnología Advanced Optimus para cambiar entre la gráfica integrada y la discreta de modo dinámico.

Es un portátil bastante contundente, con “maletero”, en el que destacan las toberas traseras y laterales, con una profundidad que se ve incrementada por ese “matero” que sobresale por detrás de la pantalla. Los marcos son bastante estrechos en los laterales, pero menos en la parte superior e inferior a pesar de ser una pantalla 16:10. El grosor lleg a los 2,8 cm abundantes y el preso se va a los 2,8 Kg. No es un equipo “Slim” precisamente. Con todo, hablamos de un equipo posicionado en unos 1.700 euros, que no son poco, pero sí están por debajo de los 2.000 euros.

La estética del equipo es bastante gamer en general, con apliques gráficos en la tapa con temática hacker, por ejemplo. El diseño industrial es contundente, por otro lado, potenciando una presencia que no pase desapercibida. A cambio, es un equipo que no se lleva encima con facilidad, pero ofrece estabilidad y solidez sobre el escritorio.

Tenemos un teclado bien dimensionado con cuatro zonas RGB y teclado numérico independiente, con botón de encendido y acceso directo para el software Acer PredatorSense con el que personalizaremos el comportamiento de este laptop.

Las conexiones se reparten entre la parte posterior y los laterales. En el derecho contamos con dos USB-A, en el izquierdo está el conector Eternet Gigabit más un USB-A, la ranura microSD y el interruptor físico para la webcam FullHD. En la parte trasera, está el conector de alimentación para el adaptador de corriente de Hacer, más HDMI y sendos USB-C compatibles con Power Delivery, DP y datos. Podemos cargar el equipo a través de USB-C también, aunque con menos Vatios que con el adaptador “ladrillo”.

Esta propuesta de Acer viene también con una generosa rejilla de ventilación inferior, confirmando que se busca un rendimiento gamer tan alto como sea posible para este punto de precio, con procesador Intel Core de 13rd Gen y GPU NVIDIA RTX 4060 Laptop con, en teoría, hasta 140W de TGP. Habrá que verlo en las pruebas, desde luego.

Por presencia y especificaciones, Acer ha cumplido con su cometido. No es un equipo que pueda usarse cómodamente en otros campos de aplicación como los de productividad, salvo para tareas como la edición de video o el streaming por parte del propio usuario en escenarios para gaming. Es posible, aunque no es la mejor propuesta para ello.