Ya hemos hecho un recorrido por la configuración de este All In One de MSI en lo que a su hardware se refiere. Con todo, merece la pena recordar que estamos ante una configuración heredada de los equipos portátiles, donde la pantalla de 23,8’’ y aspectos como la bahía adicional de almacenamiento extraíble HDD o SSD de 2,5’’ o la conectividad marcan la diferencia con un laptop en lo que a tamaño y peso se refiere.
Recordar también que el procesador es un Intel Core i5-1240P Alder Lake de 12th Gen, con un TDP de 28W. La memoria es SO-DIMM DDR4-3200, con almacenamiento SSD NVMe de 512GB. Estamos, básicamente, ante un portátil metido dentro de un All In One y sin batería. De este modo, MSI ofrece un peso de poco más de 6 Kg, con un diseño prácticamente exento de cables, salvo el de alimentación.

Como se puede ver en la imagen, el módulo donde se integran los componentes de hardware ocupa parte de la cara posterior de la pantalla. En este módulo tenemos todo lo relacionado con la CPU, la GPU (integrada), la memoria RAM, el almacenamiento NVMe SSD y el almacenamiento extraíble de 2,5’’.
Destaca de forma especial la entrada HDMI, que permite convertir a la pantalla de este equipo todo en uno, en un monitor externo para un portátil, por ejemplo. Es una funcionalidad que empiezan a integrar algunos monitores e incluso tabletas, que se agradece de cara a maximizar la versatilidad y la funcionalidad de nuestros equipos.