Intel también ha “llenado los huecos” en los procesadores Intel Core de 13th Gen Raptor Lake para escritorio. Si primero presentó los Intel Core de 13th Gen de las familias “K” y “KF”, ahora llegan los procesadores para el segmento mainstream, con un menor TDP, de 65W, sin overclocking (salvo el pseudo overclocking a través de los límites de potencia) y con un énfasis especial en la eficiencia.
De todos los procesadores no-K presentados, el Intel Core i9-13900K es el más notable, y capaz de ofrecer una experiencia de usuario óptima en escenarios como el gaming y la productividad. Es un procesador para escritorio con 24 cores y 32 hilos de ejecución, gracias a haber duplicado el número de cores eficientes “E”. Además, los cores “P” alcanzan hasta 5,6 GHz y tenemos 2 MB de caché L2 por cada core “P2” y 4MB por cada clúster de cuatro cores “E2

Si se compara con los procesadores de la generación anterior, tenemos mejoras en rendimiento de un 11% en single core y de hasta un 34% en multi hilo según datos oficiales de Intel. Con todo, estamos ante una plataforma pensada para ofrecer una relación calidad / precio óptima. En primer lugar, las placas de las series 600 son compatibles con los procesadores recién presentados, y tenemos la posibilidad de usar memoria DDR4 o DDR5. De este modo, es posible reutilizar componentes y dedicar el gasto a la compra del procesador.
Las mejoras en escenarios como la creación de contenidos o el gaming ocasional van del 3% al 19% dependiendo de la aplicación, siempre comparando los resultados del Core i9-13900 con los del Core i9-12900. En cuanto a eficiencia, tenemos un rendimiento mejor en un 34%, para la misma energía consumida, que en un Core i9-12900. Hablamos de pruebas en aplicaciones multi hilo.

Procesadores Intel N: mejorando la gama de entrada
En la gama de entrada, Intel ha introducido los procesadores Intel N, reemplazando a los Pentium y Celeron. El cambio supone llevar una nueva arquitectura a los procesadores más básicos, en forma de los Intel Core i3 N-Series. Las mejoras no son solo en la parte de los cores, sino también en la conectividad, con Wi-Fi 6E, en el rendimiento gráfico, en la colaboración mediante videoconferencia, en el procesamiento del audio o en el gaming ocasional.

El secreto está en la adopción de una arquitectura que gira alrededor de los cores “E” únicamente, dejando fuera a los cores “P”. La plataforma es compatible con memoria DDR4 o DDR5 o LPDDR5, con líneas PCIe Gen3, conectividad para gráficos DP1.4 y HDMI 2.0b entre otras tecnologías a medio camino entre las más recientes y otras demasiado antiguas como para ser una buena opción.
Con Intel N, Intel deja de lado nomenclaturas confusas como as de Intel Celeron o Intel Pentium y unifica criterios alrededor de la arquitectura híbrida con cores Golden Cove para los cores “P” y Gracemont para los cores “E”.