Con paneles tan rápidos como este, las funciones antiblur se notan muy poco, lo que sí podemos decir es que otras tecnologías para evitar emborronamiento generan marca detrás al estilo ghosting o marcas delante por overshoot, esta nos inspira un poco más de confianza, al tener ambas marcas, puede que ayude en mirillas de arma con buena cadencia y retroceso. Lo que está claro es que si vuestro ojo es lo suficientemente fino, los hercios no os van a fallar, siempre que tengamos un panel de cierta calidad, dos aspectos de los que este FI32Q va bien servido.

Brillo y contraste.
- Especificación de brillo: 350 cd/m2 típicos
- Luminancia del color negro: 0.1825 cd/m2
- Ratio de contraste: 1.057.6:1
El contraste es el esperado en un IPS, cumple lo que ha especificado (1.000:1). El color negro es correcto, siempre que nos situemos delante y no muy cerca de la pantalla aunque, por supuesto, no tiene el toque "mate" y la riqueza en grises de un VA pero, a cambio los colores son vivos a partir de un 40% de brillo y muy consitentes. Está claro que es algo que cabe esperar de un IPS y en ocasiones contemplando un vídeo a modo de exposición en un VA con panel de 10 bits te hace dudar de si merecen la pena, hasta que disfrutas un juego como los de la saga Ori, en la que este panel te haría vibrar a muy altas frecuencias. Aparcamos aquí mismo este comentario porque se refiere a un color que analizamos a la de ya.
Cobertura de color.
Por un momento nos hemos emocionado viendo especificaciones de color, con una "cobertura" DCI-P3 del nivel de un panel profesional para fotografía. Tras completar el perfil de calibración hemos caído en la cuenta de que eran datos de saturación (lógico en un panel IPS gaming de 8 bits). Este monitor AORUS especifica una saturación del 120% en el espacio de color sRGB (que no cobertura) y del 94% en DCI-P3, es decir colores con mucha presencia. Según nuestro Spyder X está ligeramente por debajo en DCI-P3 y rebasa en mayor medida la intensidad en sRGB. Las coberturas son las que cabe esperar, adecuadas para un alto desempeño gaming, no es un monitor para trabajar con fotografía. Combinar 8 bits + FCR para alcanzar 1,07 billones (americanos) de colores con las últimas tecnologías gaming y altos refrescos no es algo para todos los bolsillos y sinceramente, es algo innecesario en la gran mayoría de juegos. "Nos tendremos que conformar" con 16,7 millones de colores, de una calidad y una viveza que explica el por qué de la elección de este panel SuperSpeed IPS.

Calibración del monitor.


Los datos que arroja DisplayCAL en la medición de la calibración son todos válidos, el resultado es apto para un exigente software que usan millones de creadores profesionales. Hemos analizado un par de equipos del fabricante que arrojaban datos espectaculares, con la mitad de desviación Delta E pero, esto es un equipo gaming amigos, y aún así ese granate apagado con las desviación máxima, cumple para que no os equivoquéis a la hora de renovar el vestuario. Si pensáis que el nuevo jersey, comprado on-line, de color PANTONE 167 C, no combina porque no es el 717 C que habéis percibido en este panel sin calibración previa, tal vez deberíais plantearos comprar un colorímetro, o reconducir vuestra carrera, nunca es tarde para hacerse modista o fotógrafo.
Experiencia de juego.
Probándolo un viernes por la tarde, con Doom Eternal, se me hizo media hora tarde. Salir 30 minutos después de tu jornada laboral por gusto, no es trabajo. La experiencia ha sido divertida como pocas, no había jugado en serio a este título, tiene un ritmo adictivo. Doom Eternal no será una proeza gráfica pero, los colores se hacen valer y la lava que aparece en la cascada de este tramo se siente incandescente en modo HDR. La pelea en el foso ha sido frenética, una experiencia muy fluida, las derrotas han sido incontables y, no precisamente por culpa del monitor, que se ha disfrutado en todo momento, con muy buena respuesta. El AIM Stabilizer en este momento de vicio no ha producido ningún efecto, activado o no, la respuesta es perfecta a 170 Hz con Overdrive en calidad.

Hemos probado el Dirt 5, para ver cómo se siente una panatalla de estas dimensiones en un juego de carreras. Los monitores ultrawide se agradecen en juegos racing pero, también el tamaño. Todo lo que acerque a una escala real, suma en experiencias de simulación (incluso en arcades como este ¿Freno, eso qué es?). No podemos decir lo mismo de la experiencia con Doom Eternal, a un ritmo tan alto el tamaño no suma (la experiencia ha sido la misma que con un 27"), como sí lo haría por ejemplo en un juego de estrategia u otros menos rápidos con más ambientación.
Experiencia con vídeo.

Ahora es cuando treinta y una pulgadas y media se hacen valer, el contenido multimedia con este panel FI32Q es muy disfrutable. La experiencia frente al 24" del puesto de redacción es como la noche y el día. Nos hemos acostumbrados a televisiones cada vez más grandes y este modelo de AORUS nos parece ideal para un uso combinado de gaming y multimedia ¿y por qué no? para productividad, en este entorno también podremos sacar provecho de tanto espacio además, podremos rotarlo 90º. Resulta demasiado alto para poder aprovecharlo al 100% en vertical pero, no está de más contar con la opción. Tal vez el reescalado a los formatos estándar FHD y UHD no es el mejor, pero de verdad que viendo "pelis" y series es una gozada tener este tamaño en el cuarto o el despacho, además con la calidad extra que aporta el HDR.
