Microsoft ha hecho un buen trabajo añadiendo la opción Ryzen a su oferta de procesadores para los portátiles Surface Laptop 4. Ya lo hizo en los Surface Laptop 3, pero en los Surface Laptop 4, estamos ya ante una propuesta muy sólida y con ventajas evidentes en apartados como el rendimiento o la autonomía.
Las diferencias en valor absoluto en cuanto a rendimiento entre los procesadores Intel Core y los AMD Ryzen no son tan importantes de cara a entender las diferencias tecnológicas entre unos y otros como las diferencias que encontramos cuando mantenemos el consumo de los procesadores constante y comparamos el rendimiento que obtenemos a partir de esos Vatios. En este sentido, el Ryzen 7 4980U es un formidable procesador que convierte al Surface Laptop 4 en un rival para equipos teóricamente superiores como el MacBook Pro 16’’. De hecho, en Cinebench R15, el MacBook Pro 16 con Intel Core i9-9880H de 8 cores y 16 hilos y TDP de 45W obtiene 1.435 puntos según NotebookCheck, mientras que el Surface Laptop 4 con Ryzen 7 4980H Surface Laptop Edition alcanza 1.647 puntos con un TDP de 15W. En single core, el Macbook Pro obtiene 184 puntos y el Surface Laptop 4 llega a 182 puntos. Los gráficos discretos permiten al MacBook Pro 16’’ mantener el rendimiento de CPU al máximo incluso cuando se necesita “tirar” de gráficos, pero las diferencias, en última instancia, no son tan evidentes en escenarios de uso de productividad u ocio multimedia, si sacamos al gaming de la ecuación.

El rendimento del AMD Ryzen 7 4980U Surface Edition com TDP de 15W rivaliza y supera al rendimiento de portátiles teóricamente superiores como el MacBook Pro 16’’ 2019
El binomio Surface Laptop 4 más AMD Ryzen 7 4980U es prácticamente perfecto en escenarios donde el gaming no sea importante. Tenemos horas y horas de autonomía, una pantalla excelente para la multitarea, un rendimiento comparable al de equipos teóricamente superiores como el MacBook Pro de 16’’ en la parte de CPU, con un diseño a prueba de bombas y detalles tan prácticos como la posibilidad de cargar el equipo a través del puerto USB-C, lo cual elimina las limitaciones del conector propietario Surface Connect. A unas malas, el Surface Connect permite tener libre el puerto USB-C mientras cargamos el equipo, por supuesto, pero si en un momento dado tenemos que recurrir a un cargador, podemos usar uno USB-C de otro equipo sin problema.
Los procesadores AMD Ryzen, además, se muestran muy sólidos como alternativa a los procesadores Intel: aprovechan los Vatios de un modo muy eficiente y predecible. Los ajustes de rendimiento que podemos hacer usando los controles deslizantes de ajuste en la configuración de ahorro de energía son como cambios de marchas con una progresión predecible donde pasamos de un TDP de 9W a otro de 10W y después ya pasamos a modos dinámicos de configuración de los Vatios que se entregan a la APU. Y con cada cambio, el rendimiento cambia de un modo preciso y predecible, entre 3.423 puntos para el modo de 9W hasta los más de 7.000 puntos para el modo de más rendimiento con batería, sin que haya throttling anormal alguno y manteniendo el equipo en límites de temperatura muy confortables y seguros para el hardware.

Perfiles de consumo em Vatios para diferentes modos de rendimiento con el Surface Laptop 4 desenchufado y enchufado. El límite son 50W para las gráficas de Vatios (las tres primeras empezando por arriba) y de 100 grados para la temperatura, que es la gráfica inferior
En la captura anterior tenemos un resumen de los diferentes modos: alto rendimiento con batería, siguiente modo con batería, siguiente modo de 10W con batería y el modo de 9W con batería. Después tenemos alto rendimiento enchufado, el siguiente modo enchufado y el modo de menos rendimiento enchufado. Como podemos ver, los Vatios máximos varían según el modo y la temperatura, en el gráfico de más abajo, también fluctúa, aunque siempre dentro de márgenes seguros.
AMD es una alternativa más que válida para equipos portátiles. En el segmento de los equipos de 15 – 28W su comportamiento es noble, predecible y con un elevado rendimiento que aprovecha los Vatios de un modo muy eficiente. En los “H” también. Intel juega con los límites de potencia para sacar el máximo partido a su arquitectura, y cuando los límites de potencia están limitados por la termodinámica, como sucede con los portátiles, quedan a la vista los problemas heredados de una arquitectura con seis años de antigüedad. De momento, Zen 2 y Zen 3 son arquitecturas que están demostrando ser válidas tanto para escritorio como para portátiles y Microsoft ha hecho un trabajo muy bueno “tuneando” un Ryzen 7 4000 para convertirlo casi en un Ryzen 5000 aumentando las velocidades de reloj para adaptarlas a las posibilidades termodinámicas de los Surface Laptop 4.