Probablemente lo primero que miréis a la hora de comprar un ordenador son los componentes principales, es decir procesador y tarjeta gráfica. Una vez hecha la elección queda decidir cantidad de RAM, gigabytes y vatios, y donde acomodar todo esto. Es en este último proceso donde debemos contemplar con el mismo detenimiento el conjunto de disipador y caja que refrigerará nuestro equipo, hoy queremos ayudaros a que conozcáis los motivos por los que decantarse por uno u otro disipador.

Queremos aclarar que estamos hablando de disipadores para equipos mainstream. Tal vez un gama baja con el que se busque mucho silencio pero, no un equipo "entusiasta". Hace tiempo que las soluciones de refrigeración líquida superaron los mejores disipadores, al menos una en condiciones de doble bloque, sin tener el punto de mira en las gamas más altas, un radiador de dos ventiladores no mucho más caro que un disipador top, nos dará mejor rendimiento.
Hablaremos no obstante de disipadores gama alta, aunque no rindan más ni permitan un mejor flujo dentro de la caja, nos consta que algunos no queréis complicaciones con líquidos, bombas o un posible desgaste, que en un disipador no va a ir más allá de cambiar un ventilador, una tarea muy sencilla que además nos puede avisar BIOS con la función fan error, que dará la alerta cuando el ventilador gire por debajo de un número de revoluciones por minuto (en adelante RPMs). Tal vez os encontréis con este "fallo" al cambiar de ventilador, podréis solucionarlo ajustando las revoluciones por debajo del mínimo del nuevo fan.

Como ya hemos apuntado, que este artículo va dirigido principalmente a la gama media, si contáis con un procesador gama baja y no os molesta el ruido, los disipadores incluidos son suficiente, podemos incluso configurarlos en BIOS en modo Silent. Con AMD podemos ver algunas disipadores de serie bastante competentes, ha habido modelos Wraith con un rendimiento a la altura de soluciones de 30€. No son los más silenciosos y su pasta térmica es muy pegajosa, ojo con esto porque el día que lo quitas te puedes llevar puesto el procesador y en el peor de los casos esto puede afectar a los pines de la CPU pero, a pesar de esto, es de agradecer el gesto. Dicho esto, os voy a confesar que a mí me encanta el silencio y prefiero un procesador OEM / TRAY más barato que no lo incluya. Hecha la presentación, es hora de entrar en materia.