Si la parte externa de este MSI MEG Aegis Ti5 es espectacular, la configuración interna no se queda atrás. El procesador está a cargo de un Intel Core i9-10900K de décima generación. Puedes pensar que los Rocket Lake de 11th Gen ya están aquí como para pasar de ellos en una máquina como esta, pero el Core i9-11900K cuenta con 10 cores físicos, lo cual es un punto a favor para este procesador, frente a los 8 cores de los Rocket Lake Core i9. Si nos decidimos a llevar al equipo por encima de sus valores nominales, con 10 cores físicos podemos ir un poco más allá en cuanto a rendimiento multicore, aunque en single core los Rocket Lake sean mejores. En gaming, con esta configuración, no te vas a quedar sin frames aunque no tengas el 15% adicional de los Rocket Lake en rendimiento single core frente a los Core de 10th Gen. El Core i9-10900K es una CPU perfectamente válida y exenta de obsolescencia programada, ideal para un uso todo terreno en el que además del gaming queramos afrontar tareas como la edición de vídeo o la creación de contenidos multimedia.

La tarjeta gráfica es la GeForce RTX 3080, orientada a gaming 4K con todos los ajustes de calidad al máximo y trazado de rayos. Vamos, que no hay margen de error en este caso. Y si juegas a 1080p o 1440p, ni hablamos, aunque lo suyo es elegir un monitor 4K, claro está. En la parte de la memoria, con 128 GB de RAM en la configuración analizada, puedes hasta configurar discos virtuales en RAM de 64 GB de capacidad si quieres experimentar con este tipo de técnicas para acelerar el funcionamiento de determinadas aplicaciones o incluso sistemas operativos virtuales. Vamos, que puedes “cacharrear” a gusto, porque el equipo no te va a dejar tirado en ningún momento.

Vamos a ver los elementos tecnológicos internos con los que contamos:
- CPU: Intel Core i9-10900K (10/20 núcleos, frecuencia hasta 5,3 GHz)
- RAM: 128 GB DDR4 a 2.933 MHz, cuatro módulos de 32 GB
- GPU: NVIDIA RTX 3080 10G 3X
- Almacenamiento: 2 x NVMe de 1 TB
- WiFi: Wi-Fi 6 AX201 (802.11ax)
- Bluetooth: 5.1
- Fuente de 750W 80 Plus Gold
La fuente de alimentación está correctamente dimensionada, con 750W de potencia y certificación 80 Plus Gold. Además, tenemos un sistema de refrigeración líquida MSI CoreLiquid 240R con radiador de doble ventilador de 12 cm., junto con un sistema de distribución interna de los componentes en el que la tarjeta gráfica se ubica en un compartimento separado. De este modo, el calor disipado se gestiona de forma separada también.

El acceso a los componentes internos es sencillo y permite que hagamos actualizaciones de una manera más o menos amigable. No es probable que necesitemos actualizar nada en este equipo. Como mucho, el sistema de almacenamiento una vez que las unidades NVMe de capacidades superiores a 1 TB se puedan encontrar a precios más interesantes y de forma más generalizada.

Aspectos como el audio también están cuidados. El sonido es esencial para una correcta experiencia gaming. Y aquí contamos con tecnología Nahimic 3 con diferentes efectos configurables por el usuario y filtros que podemos configurar a la medida de nuestros auriculares o nuestras preferencias. Gracias a la app de MSI, podremos sincronizar los efectos de iluminación de la caja con los juegos de acuerdo con diferentes patrones.
Hablando de software, con Dragon Center podremos tunear los aspectos de rendimiento de componentes como el procesador, la memoria o la tarjeta gráfica para apurar al máximo la potencia de los componentes, hasta donde podamos llegar, claro está.