
Como adelantamos antes, el chipset que se suele asociar a la salida de una nueva familia de procesadores Ryzen en este caso no existe. Pensamos que con la serie 500 AMD ya tenía más que suficiente para los nuevos procesadores presentados, en tanto el chipset suele incluir mejoras pero, a las postres, poco relevantes para el rendimiento en general. La ausencia de un nuevo chipset suele ser un problema para los fabricantes de placas base, ya que no tienen la oportunidad de exhibirse con nuevos modelos y filigranas, aunque da un respiro a los usuarios, que pueden seguir con la placa que ya tenían sin pensar que ya no tienen lo último de lo último. Ahora, los fabricantes echarán mano de actualizaciones de las BIOS de sus placas para poder soportar los Ryzen 5000 desde el día 1.


Llegados a este punto, ¿qué cabe esperar de los Ryzen 5000, aparte del mencionado aumento del IPC? Veamos algunas de las tecnologías implementadas en los Ryzen 5000, algunas de ellas heredadas de generaciones previas:
- Precission Boost 2: Un algoritmo que permite que los núcleos de la CPU funcionen a máxima frecuencia posible, dentro de unos límites seguros, y teniendo en cuenta parámetros como el límite térmico y de corriente del VRM, o el límite de frecuencia del propio procesador. Precission Boost 2 sigue funcionando aquí a la perfección, ya que las diferencias algorítmicas de los 5000 respecto a los 3000 son nimias.
- Sistema energético mejorado: Se han reducido los voltajes en idle para un menor consumo, además de utilización de estados de suspensión para los núcleos cuando éstos no trabajan, downclocking y downvolting cuando es necesario, ajustes de reposo/alto rendimiento unas 250 veces más rápido que por software, o estados de 0V (imposibles de lograr por un sistema operativo), entre otros.
- Nuevo driver del chipset: Que no haya chipset nuevo no significa que AMD no haya actualizado el driver para darle un mejor uso. En el nuevo driver se incluyen nuevos planes energéticos, compatibilidad con las últimas actualizaciones de Windows 10 (mejora en la estabilidad del sistema), actualización de drivers adjuntos, integración total con el sistema operativo... La instalación del driver del chipset es opcional, no necesaria, ya que con la última actualización de Windows 10 el procesador y el chipset estarán más que actualizados.
- CPUs preparadas para gaming: AMD sigue haciendo hincapié en la importancia de la CPU para el juego, y sea así o no, el caso es que el 5950X es el, estiman, procesador más potente para juegos actualmente, con el mejor rendimiento por vatio del mercado. Con los más de 40 títulos probados por AMD, el rendimiento del 5950X en juegos parece sacar cabezas de ventaja al 3950X, siendo hasta 1,49 veces más rápido que aquél en algunos escenarios


Con todo, vemos que los Ryzen 5000 son la actualización necesaria que nuestros PCs de escritorio necesitaban, en tanto en cuanto ya hacía un tiempo que no recibíamos nada de AMD para nuestros puestos fijos de trabajo. Vemos un aumento de potencia teórica, nuevos modelos que prometen mucho, y un mayor valor (precio / rendimiento) de los procesadores respecto a lo que pueden hacer. Hoy veremos si la espera ha merecido la pena, y qué distancia no sólo ponen con respecto a la generación anterior, sino también a Intel, que está viendo, cada vez más, como su espacio se estrecha.

