Fabricante: Microsoft
Modelo: Surface Book 3 15 inches
Procesador: Intel® Core i7-1065G7 Ice Lake
Gráfica: NVIDIA GeForce GTX 1660 Ti Max-Q Design con 6 GB GDDR6 e
Memoria: 32 GB LPDDR4 @ 3733 MHz
Pantalla: 15" @ 3.240x2.160px
Almacenamiento: 512 GB NVMe PCIe SSD
Microsoft lleva varios años desarrollando la gama Surface de equipos portátiles y All In One. Los portátiles Surface Pro fueron los pioneros, para luego pasar por los Surface RT, Surface Laptop y Surface Book. Los Surface Book son los equipos más “Frankestein”, en los que se combina un “Surface Pro” de 15’’ con una base/teclado que lleva una segunda batería más una tarjeta gráfica dedicada a medio camino entre las discretas y las gaming puras.

Concretamente, el modelo Surface Book 3 de 15’’ lleva una GeForce GTX 1660 Ti con diseño Max-Q en la parte del teclado, con un TDP de unos 60W. Los diseños Max-Q se adaptan a las características de la refrigeración del equipo de que se trate, ajustando las velocidades de reloj dentro de los márgenes que permita cada equipo. En la parte de la pantalla/tableta, tenemos un procesador Intel Core i7-1065G7 Ice Lake con 15W de TDP y con tecnología de 10 nm y gráficos integrados Intel Iris Plus Graphics de 11th Gen.
La batería está separada en dos: la de la “Tablet” tiene 21,3 Whr y la del teclado tiene 62,8 Whr. En total tenemos unos 84 Whr de capacidad para las dos baterías. La carga y descarga de las mismas se gestiona de forma “Smart” de modo que, al usar la tableta separada del teclado, al conectarla, se cargará la tableta, por ejemplo. El adaptador de corriente es algo mayor que en otros Surface, al necesitar suministrar más potencia, claro está. Con todo, no es un transformador demasiado voluminoso comparado con otros equipos.
La buena noticia, es que también podemos cargar el equipo con el cargador USB-C de otros portátiles compatibles con Power Delivery. No hemos probado totalmente el equipo cargando con un transformador USB-C, pero poder se puede.

La parte “Surface” o Tablet, está acoplada al teclado por un sistema que se acciona mediante una combinación de software y hardware. No es tan fácil como desacoplar del teclado y listo: aquí hay que gestionar el cambio de los gráficos dedicados a los gráficos integrados antes de realizar la desconexión. Y eso se realiza pulsando el botón de “eject”. Al pulsarlo, se pasan los gráficos desde la GPU GeForce GTX a los Iris Plus y posteriormente se desbloquean las fijaciones. Y no son fijaciones endebles precisamente.
La construcción del equipo es impecable, con materiales técnicos, duraderos y fiables tanto si lo usamos como tableta como si lo usamos como laptop. Como tableta, estamos ante una de nada menos que 15’’, por lo que no será realmente cómodo usarla durante mucho rato, pero en combinación con el Surface Pen opcional, se convierte en un equipo apto para tareas relacionadas con el diseño gráfico, la ilustración o la edición multimedia.

Como laptop, la metáfora del “Frankestein” se hace patente sin más que ver la combinación de CPU y GPU que tenemos, en la que la GPU tiene un TDP cuatro veces mayor que el de la CPU. O dicho de otra manera, tenemos un equipo de alto rendimiento gráfico con una CPU de Ultrabook. Esto complica un poco el posicionamiento del equipo como un portátil para gaming. Habría que matizar que para gaming siempre y cuando la CPU no sea el cuello de botella. No en vano, los portátiles gaming llevan un procesador (generalmente) de 45W de las series “H”.

Estéticamente, que es lo que nos ocupa, “da el pego” gracias a su excelente factura, su excelente pantalla y su tamaño. Estamos ante un equipo poco refinado en la parte de grosor debido a las exigencias de su sistema de acople y desacople para la tableta/Surface. La bisagra es visualmente impactante, pero impide que la pantalla se pegue completamente al teclado en la parte más próxima a las teclas de función.
El teclado, sin embargo, tiene buen recorrido y margen gracias a ese espacio “extra” Un espacio que no se aprovecha para hacer que el touchpad sea algo más generoso en tamaño, todo sea dicho. Hoy en día se estilan touchpads más espaciosos y con funcionalidades añadidas, especialmente en los equipos de gamas más altas. Y este lo es.

Las conexiones externas están en la parte del teclado, salvo la conexión de alimentación que también está presente en la parte Tablet/Surface, como es lógico. Es una conexión propietaria de Microsoft denominada Surface Connect, aunque el equipo puede cargarse también a través de la conexión USB-C Power Delivery. Las otras conexiones son sendos puertos USB 3.1 de tipo A, más una conexión USB Tipo C que no es compatible con Thunderbolt. En su favor cabe decir que son Gen 2, con 10 Gbps de velocidad de transferencia en vez de Gen 1 con 5 Gbps. También hay una conexión de auriculares que está en la parte de la Tablet, así como un lector de tarjetas SDXC.
No se observa ningún tipo de tornillo ni forma de acceder a los componentes internos, por lo que las ampliaciones son de tipo Mac. Es decir, son imposibles de realizar por el usuario. Por fortuna la memoria RAM es abundante, con hasta 32 GB de memoria LPDDR4. La unidad SSD puede ser de 256 GB (no recomendable), de 512 GB o de 1 TB. La pantalla puede ser de 13,5’’ en el modelo más “compacto”, aunque el que analizamos es el de 15’’, que tiene más sentido dentro de lo que es el posicionamiento del portátil. El de 13,5’’ lleva una GPU discreta inferior, lo cual hace que el calificativo de “gaming” se quede aún más corto.
Página oficial del producto: Microsoft Surface Book 3 15’’.