Del 7 al 10 de enero pasados tuvo lugar en Las Vegas, EEUU, la cita anual con la electrónica de consumo por excelencia: el CES o Consumer Electronic Show, con más de 100.000 visitantes y más de 170.000 participantes en total contando a los profesionales que trabajan en el evento. Hace unos años, las fronteras entre la “informática” y la electrónica de consumo de las televisiones, equipos de audio o vídeo, cámaras y “gadgets” en general, estaban mejor definidas, pero ahora la tendencia es la de la convergencia entre la electrónica de consumo, el mundo de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones, la salud, la robótica o el ocio digital y multimedia. De hecho, fabricantes como Intel o AMD, clásicos del mundo de las tecnologías de la información, aprovechan el CES para hacer algunos de sus anuncios más importantes del año, al tiempo que los ordenadores integran tecnologías como 5G, que parece más asociada a los smartphones. Especialmente relevantes han sido las presentaciones de AMD el pasado año y este también, como veremos más adelante.
Intel, por su parte, ha estado presente en forma de equipos “Intel Athena”, con realizaciones interesantes de la plataforma Intel Athena por parte de fabricantes como Acer, ASUS o Dell entre otros, aunque sin anuncios específicos que hayan supuesto un hito en su roadmap. La gráfica discreta DG1 basada en la arquitectura gráfica Xe-LP (Low Power) también se pudo ver en acción en este CES como paso previo a su integración en los procesadores Tiger Lake, sucesores de Ice Lake con tecnología de fabricación de 10 nm++.

Con todo, los 14 nm siguen estando vivos en Intel: Comet Lake-H ha sido un tema del que hablar, con futuros procesadores basados en esta iteración de la tecnología de fabricación de 14 nm con más de 5 GHz de velocidad “turbo” y más procesadores a precios más asequibles con ocho cores y dieciséis hilos. NVIDIA ha tenido su momento con los monitores con frecuencias de hasta 340 Hz, mientras que en el mundo del gaming, algunos “deslices” de comunicación por parte de AMD en forma de un supuesto render de la próxima Xbox X han permitido hacernos una idea acerca de cómo serán las consolas de siguiente (y puede que última) generación.
Las consolas, siguiendo con este tema, llegarán en forma de Microsoft Xbox X y de Sony PS5, en ambos casos con tecnología de AMD para CPU y gráficos y con resoluciones de hasta 8K. Básicamente serán laptops para gaming en formato de consola, con una gráfica también con tecnología de AMD, si no hay sorpresas. De todos modos, los fabricantes de PCs no se quedan parados frente a las consolas y han mostrado sus propias interpretaciones de los equipos para gaming en formatos “creativos”.

Alienware, por ejemplo, ha mostrado un prototipo (el Alienware UFO) de equipo “handheld” basado en tecnología x86 para jugar al estilo de la Nintendo Switch. E Intel ha mostrado sus nuevos NUC Ghost Canyon con un interesante diseño modular que permite combinar un módulo donde se encuentra el procesador de 45W de hasta ocho cores y dieciséis hilos junto con la RAM y las unidades SSD, junto con una gráfica dedicada, con alimentación de unos 500 W por parte de la fuente de alimentación. La Nintendo Switch también parece haber inspirado a Razer para el diseño del mando universal para smartphones iOS y Android, el Razer Kishi, que añade controles para juegos de un modo sencillo y rápido a cualquier Smartphone.

Estamos ante un CES un tanto descafeinado en lo que a grandes lanzamientos se refiere, pero interesante en tanto en cuanto plantea tendencias interesantes y con bastante recorrido para convertirse en tecnologías realmente útiles. Estamos ante el fin de las consolas tal y como las hemos conocido durante las últimas décadas, por ejemplo. No se ha hablado mucho del gaming en la nube, pero es un hecho que será una alternativa para el hardware tradicional. Cuando 5G llegue a los portátiles de forma generalizada habrá que ver cómo afecta al uso del smartphone, o cómo se define la relación entre el smartphone y el portátil. Habrá portátiles "mainstream" con cuatro cores y ocho hilos, y de ocho cores y dieciséis hilos. Y en escritorio, AMD ha confirmado en este CES la comercialización del AMD Threadripper 3990X con 64 cores y 128 hilos a un precio de 3.990 dólares, que sale a 62 dólares por core, un precio muy competitivo aunque parezca alto a primera vista.
El hogar conectado, la robótica, los wearables y otras gamas de productos han mostrado más evolución que revolución en este CES. En televisión hay que esperar a la llegada de los MicroLED como posible revolución tecnológica si llega al mercado de consumo de forma generalizada. Mientras tanto, lo más destacado es la confirmación de 8K como siguiente salto en resolución, así como la democratización de los precios en los televisores 4K tanto LED como OLED o QLED con tecnologías como Dolby Vision mostrando modestas mejoras. De momento, lo que queda es esperar a que los productos anunciados vayan llegando al mercado.