Podemos abrir las tapas laterales del ASUS ROG Strix GL10CS para chafardear su interior, y ver cómo está montado. Se ha optado por una placa B360 micro ATX, y así asegurarnos el espacio interior. No se observan ni cables sueltos ni nada que interrumpa el correcto flujo de aire. Una banda lateral hace de apoyo adicional a la tarjeta gráfica, permitiendo una sujeción adicional. Vemos por el interior que la caja de este ordenador es bastante normalita, con una calidad justa para lo que ofrece, sin parafernalias. En este caso se puede aceptar porque hablamos de una máquina ya montada, con lo que el propio interior no es exactamente de nuestra incumbencia.

Los cables han sido correctamente sujetados y dirigidos para evitar molestias. Hay un módulo específico para la fuente de alimentación. La máquina no parece contar con mucho sitio para renovaciones o cambios de hardware a título personal, pero tampoco parece que haya impedimentos directos para que eso no pueda pasar. Existe el espacio justo para los componentes seleccionados... y poco más. La CPU está refrigerada con un buen disipador por aire, tal y como se puede observar en las fotos.


A nivel de hardware, el ASUS ROG Strix GL10CS se vende con diferentes combinaciones. La que ha llegado a nosotros es la que sigue: procesador Intel Core i7 9700K, 16 GB de RAM DDR4 a 2.600 MHz, GPU dedicada NVIDIA RTX 2070 con 8 GB de GDDR6, 1 disco NVMe de 256 GB como unidad principal, 1 disco duro de 1 TB como unidad secundaria, chip de audio Realtek integrado en la placa, fuente de alimentación de 500W, y antena WiFi + Bluetooth. Como vemos, al ASUS ROG Strix GL10CS no le falta casi de nada para que podamos disfrutar de partidas intensas con nuestros juegos favoritos. Ahora, vamos a ver qué tal rinde.

