La elección de una VPN depende de múltiples factores. Dependiendo de la VPN que elijamos, tendremos más o menos limitaciones. Hay propuestas gratuitas también, aunque en estos casos estaremos limitados, casi con total seguridad, en alguno de los parámetros y funcionalidades. A modo de resumen, podemos decir que una VPN se caracteriza por la velocidad y la latencia de la conexión por un lado. Por otro, tenemos las opciones geográficas para conectarnos. También es importante el número de dispositivos que podemos usar a la vez con un servicio de VPN. Además, el servidor VPN puede tener limitado el tráfico de red llegado el caso. Por ejemplo, puede haber servidores que no admitan tráfico P2P, al menos en sus propuestas gratuitas.

La velocidad con la que navegamos a través de una VPN es importante. En algunos casos, la latencia introducida por los servidores intermedios, así como la asignación de un determinado ancho de banda para los usuarios, puede hacer que la experiencia de navegación sea lenta. Para realizar búsquedas online o acceder a los mapas o al correo puede no ser relevante, pero si queremos ver películas o series o descargar archivos, puede que tengamos que entrar en los detalles específicos. Si hemos elegido un servicio gratuito o un periodo de prueba limitado, usar programas para medir la velocidad como Speedtest puede ser una buena idea.
En VPNPro encontramos recomendaciones y análisis detallados sobre muchas de las VPN que hay en el mercado, con una clara referencia a las ventajas y los inconvenientes así como sus áreas de aplicación óptimas dependiendo de lo que queramos hacer con ellas.
Cuidado con la seguridad y el anonimato
Como decíamos al principio, las VPN son tan seguras como fiable sea el proveedor del servicio. Es fácil montar una VPN con servidores como OpenVPN, y si accedemos a una VPN que esté bajo el control de un hacker, estaremos exponiendo todo el tráfico a un potencial usurpador de identidad o de datos bancarios o de contraseñas. En VPNPro, por ejemplo, mencionan algunas VPNs que no son nada recomendables.

Además, una red VPN no garantiza el anonimato. Para evitar dejar huellas de navegación, lo mejor es usar un navegador como Tor además de la VPN. De este modo, tendremos las ventajas de una VPN y el anonimato de la navegación, todo en uno. Algunas VPNs incluyen la función Tor sobre la VPN, como Proton VPN.
En el mercado hay diez soluciones principales de VPNs, aunque hay más que merecen nuestra atención, además de las gratuitas. En este repertorio de soluciones es probable que encontremos una solución que nos satisfaga. En algunos casos, podremos beneficiarnos de un periodo de prueba gratuito, aunque recuerda darte de baja antes de que empiecen a realizar los cobros en la tarjeta de crédito si te has dado de alta con la intención de estar solo los siete, quince o treinta días que dure el periodo de prueba.

Para móvil, PC o Mac
Hay soluciones para Windows, Linux, Mac OS, iOS y Android. Para móvil tendremos que descargar la app que corresponda y para Windows o Mac OS, el programa que sea menester. También se puede realizar una conexión a mano a una VPN si conocemos los datos de acceso y el servidor de la VPN, aunque es mucho más fácil seguir los pasos que nos dicten los asistentes de instalación.
Para usuarios avanzados, decir que incluso hay VPNs que se pueden instalar en un router directamente, por lo que toda la navegación que hagamos desde nuestra red local estará bajo los auspicios de la VPN que hayamos configurado. Con todo, recuerda que una VPN limita los parámetros de navegación de la red. La latencia, por ejemplo, no será por lo general apta para juegos online. Y el ancho de banda dependerá de la modalidad y la propuesta que hayamos contratado o la que hayamos elegido dentro de una modalidad gratuita.
Para obtener detalles concreto sobre VPNs concretas, sus ventajas y desventajas o usos recomendados, el portal VPNPro es una buena y completa referencia.