Ha llegado el momento de probar la Gaming Box. El procedimiento para su uso es el que recodábamos: enchufamos la caja a la red eléctrica (no hay botón de encendido), luego conectamos el cable Thunderbolt 3 a nuestro portátil, y esperamos que salga una pantalla de registro de dispositivo Thunderbolt. Aceptamos... y ya podemos instalar los drivers normales de NVIDIA. Eso es todo.Fácil, ¿verdad?

GPU-Z y CPU-Z nos marcan la configuración de la plataforma de pruebas usada: en este caso un portátil cedido por Aorus de la marca Dell (XPS13 9360) que se empareja perfectamente con la Gaming Box. Hay que tener en cuenta que contamos con un procesador de la serie U de Intel, con lo que hablamos de bajo consumo, y es posible que afecte algo al rendimiento final (dependiendo del benchmark utilizado, claro):


Como decimos, Aorus tiene su propio software, en este caso imprescindible para que la Gaming Box funcione. Aquí encontraremos desde los perfiles de overclock predeterminados hasta el sistema RGB Fusion de retroiluminación. Vamos, como en cualquier GPU de Aorus:


El software empleado para las pruebas, las cuáles compararemos con la anterior Gaming Box analizada, se ha ampliado hoy con la incorporación, de ahora en adelante, de Far Cry 5. La cosa queda como sigue:
- Windows 10 x64 (actualizado)
- Últimos GeForce drivers para la GTX 1080
- DirectX 12
- CPU-Z 1.84.0 x64
- 3D Mark
- HITMAN
- Rise of the Tomb Raider
- Far Cry 5
- Shadow of Mordor
- VRMark
- Deus Ex Mankind Divided
- For Honor
- Tom Clancy's Ghost Recon Wildlands
- FurMark
