Extras tiene esta placa, aunque vamos a ver que no tantos como otras de gama alta o extrema. Como es lógico, en el caso de esta GIGABYTE Z370 HD3P el coste inferior de la misma se nota por la ausencia de algunos extras tan típicos como los leds RGB, aunque como antes hemos visto se pueden acoplar tiras y las podremos controlar con el software adjunto. En cualquier caso, el circuito de audio sí que está iluminado, como siempre, y se ha optado en este caso por el habitual Realtek ALC1220, presente en otras tantísimas placas base, conservando los condensadores de audio de gama alta, las capas separadas del PCB, o el amplificador inteligente para auriculares.

Acompañan 6 sensores de temperatura para que desde la BIOS UEFI o desde Windows podamos controlar todo lo que pasa, además de 4 conectores para ventiladores con control por PWM para un sistema de disipación óptimo. Además de la conectividad que ya hemos visto, la GIGABYTE Z370 HD3P dispone de componentes de alta calidad, contemplados bajo el estándar propietario Ultra Durable: protecciones para alteraciones de la corriente eléctrica, soporte de fijación doble para los puertos PCI Express, protecciones metálicas para puertos PCIe (sólo uno en este caso concreto) con PCIe Armor, protección contra sulfurización gracias a la construcción del PCB...

Poco más a destacar en esta GIGABYTE Z370 HD3P, más allá de la BIOS Dual con todas sus ventajas, una BIOS actualizada que, por otro lado, sigue pecando de, quizá, algo simple, pero en cualquier caso funciona bien y no hemos tenido ningún problema ni con el procesador ni con la memoria RAM, que ha cogido el perfil XMP a la primera. Podremos realizar overclock sobre ella, pero como extra, ya que tampoco es una placa pensada especialmente para estas tareas.
