Básicamente, un sistema de iluminación LED consta de, precisamente eso: LEDs. Pueden ser simples LEDs con una iluminación estática mono color, o LEDs junto con un sistema de control capaz de hacer que cambien de color cuando se trata de los de tipo RGB en los que, modificando los valores de intensidad de los componentes rojo, verde y azul, se consiguen diferentes combinaciones de colores.

Dependiendo de la granularidad con la que podamos definir los niveles de intensidad de los LEDs RGB, tendremos más o menos tonalidades de color, siendo un valor típico el de 16,8 millones a partir de 256 niveles de variación de intensidad para cada componente. Si los LEDs son configurables independientemente estaremos antes los llamados LEDs digitales o “addressables” en los que cada LED puede configurarse independientemente del resto. En los analógicos todos loa LEDs tendrán el mismo color. Puedes ver aquí una introducción técnica a este tipo de LEDs. En las tiras LED el voltaje es un parámetro importante, así como la longitud de las tiras o el número de LEDs por metro, por ejemplo.

Los controladores permiten definir los efectos de iluminación, típicamente, de tiras LED o ventiladores con LEDs. Los teclados y ratones o alfombrillas suelen disponer de sistemas de control integrados en los propios dispositivos, de modo que podemos cambiar los efectos mediante combinaciones de teclas o la pulsación de botones específicos para definir el modo de iluminación. En última instancia, recuerda que independientemente del periférico o dispositivo de que se trate, la iluminación proviene siempre de LEDs.
Los ventiladores, fuentes de alimentación, las tiras LED, e incluso las cajas que traen preinstalados LEDs de iluminación, suelen incluir sus propios controladores, ya sean configurables mediante botones a través de un mando de control hardware, o conectables al equipo mediante USB para definir los modos de iluminación mediante una aplicación de software, ya sea la propia de cada fabricante, o la que lleve la placa base a la que conectemos los componentes, sea Aura Sync de ASUS, RGB Fusion de Gigabyte, MSI Mystic Lightning de MSI, etcétera.

En el caso de accesorios tales como teclados o ratones o auriculares, generalmente es posible configurar los modos de iluminación mediante combinaciones de teclas o botones, o mediante aplicaciones específicas, independientemente de que sean compatibles o no con sistemas como Aura Sync, o RGB Fusion o Mystic Light. No siempre se tendrán placas compatibles con estas tecnologías.
Precisamente, la tendencia que está cambiando el panorama de la iluminación es la integración de controladores propios por parte de fabricantes de placas base como ASUS, Gigabyte, MSI o ASRock. Estos controladores permiten definir los modos de iluminación de los LEDs que vienen preinstalados en la propia placa base, así como los modos de tiras LEDs o ventiladores que se conecten en los “headers” específicos para ello que los propios fabricantes incluyen en el repertorio de conectividad de sus placas base “RGB”.
Como parte de esta tendencia está la creciente compatibilidad con estos sistemas que muestran los fabricantes de accesorios y componentes, incluso a pesar de que éstos lleven sus propios controladores. Generalmente los controladores específicos e independientes de la placa base ofrecen una mayor versatilidad para conectar diferentes tipo de tiras LED, aunque fabricantes como Gigabyte se están poniendo las pilas y ya hasta son compatibles de forma nativa con LEDs digitales.